en donde se expresa que ese informe y otros informes publicados por agencias de EE.UU. constituyen“un chantaje político que carece de objetividad científica y seriedad metodológica” y que“la normalización de sus relacione políticas con el Gobierno de Estados Unidos está supeditada al cese de estas prácticas intolerables”. Por su parte, el Ministro de Relaciones Interiores y Justicia del Gobierno venezolano, Tarek El Aissami dijo que“La DEA se ha convertido en un cartel del narcotráfico”. 11 Conclusiones La política hacia Afganistán, la presión sobre Corea del Norte, la búsqueda de un nuevo trato con Rusia y con China, el apoyo a Israel y a Pakistán, así como la renovación de las relaciones de Washington con la Unión Europea y con Japón e India y el acercamiento a los otrora gobiernos radicales de Vietnam, Argelia y Libia no dejan dudas sobre la presencia activa y renovadora estadounidense en el globo. Pero, si bien se pudiera incluir una mayor preocupación por los derechos humanos y por la democracia, éstas tienen tan sólo un peso relativo en los compromisos internacionales estadounidenses: Estados Unidos no dejará de ser una superpotencia y no separará sus objetivos mundiales de sus objetivos regionales. En ese contexto, en el acercamiento del gobierno Obama a América Latina y el Caribe se hereda una lista de problemas. Entre ellos destacan los temas de seguridad y defensa, de los cuales Estados Unidos mantiene algunas reservas, en cuanto a la conducta ambigua y la falta de cooperación del gobierno venezolano en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado, el combate al narcotráfico, las relaciones con Cuba, la discusión sobre si se está dando una carrera armamentista en la región, las alianzas extra-regionales con países radicales y la presencia guerrillera en Colombia. A esto hay que agregar la eventual regresión democrática en algunos procesos políticos en países de la región, como es el caso de Honduras, la fatiga electoral de los votantes y la creciente desinstitucionalización y pérdida de los fundamentos del Estado de Derecho en algunas naciones. En relación al tema del desarrollo, el problema fundamental de la agenda regional estriba en la diversidad de modelos económicos que se impulsan en la región y en la ideologización de los temas económicos y comerciales, en el marco de la confrontación entre lo que representan los TLC y la ALBA, más las ofertas intermedias de integración, como lo son la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y el planteamiento brasileño de conformare un Consejo de Defensa 11 En: Reporte. Diario de la Economía, 22-07-09: 22; El Tiempo. 21-07-09. www.eltiempo.com; El Universal, 22 de julio de 2009: 1-4.; El Universal, 22-07-09:1-4 13
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