¿Es integracionista el socialismo del siglo XXI? El régimen económico venezolano está fuertemente contaminado de ideología. El socialismo del siglo XXI es algo más que una consigna. Es una obsesión que se ha plasmado en documentos muy importantes del gobierno, suscritos sin vacilación por Hugo Chávez, presidente de la República y principal líder del proceso, quien ha reclamado incluso la autoría de buena parte de ellos. Tal vez el más importante, pero no el único, es el Primer Plan Socialista“Simón Bolívar”, que de hecho es el plan de la nación que está vigente hasta el año 2013. A través de su lectura podemos calibrar qué entienden y cuál es el papel asignado a la economía y a la producción. No deja de ser indicativo que el desarrollo económico y social de la nación sea visto a través de la“comunalización” del país, y que la economía esté subordinada a esa particular forma de organización política. El atar la economía a la expectativa de“fomentar la participación organizada del pueblo en la planificación de la producción y la socialización equitativa de los excedentes” 1 es un indicio poderoso de cómo se entienden las relaciones entre la política, la economía y el bienestar. Si lo económico debe“comunalizarse” lo productivo debe“socializarse”. Esa es la primera de las pretensiones que aparece en el plan:“Transformar las relaciones sociales de producción sustituyéndolas por relaciones socialistas basadas en la propiedad social” 2 . ¿Qué debemos entender al respecto? La mejor forma es acudiendo nuevamente a los propios textos. El Plan Socialista, en su capítulo IV dedicado al Modelo Productivo Socialista, lo manifiesta con bastante claridad: “La producción en la búsqueda de lograr trabajo con significado se orientará hacia la eliminación de la división social del trabajo, de su estructura jerárquica actual y a la eliminación de la disyuntiva entre satisfacción de necesidad y producción de riqueza. El modelo productivo responderá primordialmente a las necesidades humanas y estará menos subordinada a la reproducción del capital. La creación de riqueza se destinará a satisfacer las necesidades básicas de toda la población de manera sustentable y en consonancia con las propias exigencias de la naturaleza en cada lugar específico. El Estado conservará el control total de las actividades productivas que sean de valor estratégico para el desarrollo del país y el desarrollo multilateral y de las necesidades y capacidades productivas del individuo social. Esto conlleva identificar cuál modo de propiedad de los medios de producción está mayormente al servicio de los ciudadanos y quiénes la tendrán bajo su pertenencia para así construir una producción conscientemente controlada por los productores asociados al servicio de sus fines” 3 . Esta cita nos lleva a la consideración de un cambio radical de lo que hasta 1998 fueron las relaciones entre el estado venezolano y el sector privado de la economía: que las relaciones sociales de producción del socialismo están basadas en formas de propiedad social, que comprenden la propiedad autogestionaria, 1 (Republica Bolivariana de Venezuela, 2007) 2 (Republica Bolivariana de Venezuela, 2007) 3 (Republica Bolivariana de Venezuela, 2007) 1
Download single image
avaibable widths