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El desarme en Venezuela : rol de las organizaciones sociales
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Delincuencia y armas de fuego en Venezuela. Revisión de tendencias recientes(2006-2009) La situación de la delincuencia, la violencia, las armas de fuego y la inseguridad en Venezuela se ha caracterizado, desde hace unos veinte años, por el incremento de las tasas de criminalidad, la manifestación de formas de violencia interpersonal cada vez más extendidas e intensas, el aumento de utilización de armas de fuego en actividades delictivas y la percepción de la inseguridad como el principal problema, desplazando, en los últimos años, a otras cuestiones como el costo de la vida, la salud y la educación(véase, para una discusión general, Briceño León, 2007; Gabaldón, 2007; Sanjuán, 1997). Si bien desde 1980 se han venido realizando encuestas de victimización en Venezuela, con diversos niveles de cobertura geográfica, tipología delictiva y métodos de registro, la información que se discute en esta sección se basa en los datos de las Encuestas de Victimización de 2006 y 2009, que no solo tienen elevada validez por cuanto han sido levantadas por el órgano rector de la Estadística Nacional con criterios muestrales rigurosos y bajo nivel de no respuesta, sino que, utilizando un cuestionario equivalente, implican también un buen nivel de confiabilidad. Según los datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción Policial (ENVPP 2006) adelantada por la Comisión Nacional para la Reforma Policial (CONAREPOL), la distribución general de la victimización fue la siguiente: el 82,42% de delitos se perpetraron contra la propiedad y 17,58% de los delitos contra las personas, mientras que la tasa global de victimización expandida a nivel nacional, para todos los delitos reportados, se situó en 8986,4/100.000 para 2006, nueve veces superior a la tasa oficial nacional para todos los delitos del país. Por lo que se refiere al uso de armas de fuego, para el conjunto de los delitos predominó el arma de fuego(76,7%) sobre armas blancas(19,8%) y los objetos contundentes (3,5%), aunque se observaron variaciones entre unos y otros: mientras que para las extorsiones y secuestros las armas de fuego estuvieron implicadas en la totalidad de los casos y los homicidios fueron cometidos en un 99% con ellas, los robos lo fueron en un 79%, y las lesiones personales en el 53,4% de los casos (Gabaldón, Benavides y Parra, 2007: 328). Según los datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Precepción de Seguridad Ciudadana de 2009(ENVPSC 2009), el análisis de delitos por separado mostró una mayor victimización por violencia directa contra las personas de los sectores pobres(homicidios 57% del nivel IV y 27% del nivel V, lesiones 21% nivel V) mientras se observó una mayor victimización contra la propiedad en los sectores de mayores recursos(robos 17%, secuestro 30%, extorsión 19%, niveles I y II) (Gabaldón, 2011: 64-65). Los homicidios y secuestros fueron cometidos con armas de fuego en un 79% de los casos y los robos en un 74%, lo cual representó una ligera disminución respecto a los casos observados en 2006. En la encuesta de 2009, el 4% de la población admitió poseer armas de fuego para su defensa personal, con variaciones entre 7,7% para los niveles de mayores recursos y 2,2% para los más pobres, lo cual no resulta extraño considerando el costo de las mismas. Solo 31% de la población calificó de bueno o muy bueno el servicio policial en su comunidad y las razones predominantes para la inseguridad fueron la desconfianza en el sistema de justicia(20%) y haber solicitado ayuda a la policía sin haber recibido la asistencia debida(12%)(INE, 2010: 73, 79, 81 y 100). 1