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El desarme en Venezuela : rol de las organizaciones sociales
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En cuanto a las variables socio demográficas de las víctimas, en la ENVPSC 2009 se observó que los hombres tienen un riesgo 11,7% superior que las mujeres de resultar víctimas por uso de armas de fuego(71.4% vs 59.7%, x 230.228, p= 0.000). Por lo que se refiere a la condición socioeconómica, el estrato más bajo(V) registró una probabilidad de victimización por arma de fuego de 56.1%, frente a 63.7% de los estratos más altos(I y II), mientras para la clase media baja(III) fue de 66% y para los pobres(IV) de 69.4%, resultando el mayormente victimizado con arma de fuego(x 2= 14.606, p= 0.002). No es, por consiguiente, el sector mas pobre de la población(estrato V), como suele afirmarse, quien aporta predominantemente las víctimas del uso de armas de fuego, si bien la alta incidencia de robos en la muestra, que tienden a afectar más a sectores relativamente mejor colocados en la pirámide social, podría explicar esta tendencia. Por lo que se refiere a la edad, la victimización por armas de fuego se concentró en dos de los grupos menos jóvenes, específicamente el grupo entre 45 y 64 años, con 70% y el grupo entre 25 y 44 años, con 67,2%. El grupo de los niños(hasta 14 años) resultó el menos vulnerable(47%), seguido del grupo de la tercera edad(56.7%)(x 2=18.276, p=0.001). Si analizamos los victimarios, los hombres representaron una mayor probabilidad de utilización de armas de fuego que las mujeres(64.7% vs 53.2%, x2=11.472, p=0.003). El uso del arma de fuego decreció significativamente a medida que avanzaba la edad, de modo que las personas menores de 25 años las usaron en un 71,3%, los comprendidos entre 26 y 44 años en un 61,2% y los mayores de 45 años en un 12,5%(x2=71.911, p=0.000). Por otro lado, el uso del arma está inversamente vinculado al conocimiento que tenía el victimario de la víctima; solo 35,1% de quienes conocían a la víctima la utilizaron, frente a 71,9% de quienes no la conocían(x2=154.35, p=0.000). Esta tendencia podría explicarse porque el robo es un delito anónimo en grado extremo(92,26% de las víctimas no conocían al victimario) y muy frecuente(60,42% de la victimización total), si bien el homicidio también tiende a la anonimidad(55,3% de las víctimas no conocían al victimario). En cuanto a las variables situacionales, se observó mayor prevalencia del uso del arma de fuego fuera del barrio o urbanización de residencia de la víctima(68.8%) que en su misma área residencial(64.1%)(x2=4.94, p=0.02). Si bien para la totalidad de los delitos registrados por la encuesta(ENVPSC 2009) predominó el propio barrio o urbanización como zona de comisión(57,27%), la diferencia aquí observada se debe, probablemente, a que el robo, que es el hecho más frecuente y en el cual el uso del arma de fuego es muy frecuente, también se comete mayoritariamente fuera del barrio o urbanización de residencia de la víctima. Se pudo también observar una tendencia hacia el mayor uso de las armas de fuego en horas nocturnas que en horas diurnas(69% vs. 64.7%), aunque la diferencia no resultó estadísticamente significativa. Las iniciativas gubernamentales para el control de las armas de fuego: Codesarme, diagnósticos y propuestas(2011-2013) Los datos de estas encuestas, como la creciente discusión pública de las armas de fuego, contribuyeron a la instalación, en mayo de 2011, de la Comisión Presidencial para el Control de Armas, Municiones y Desarme, presidida por el Ministro del Interior y Justicia y con participación de representantes del Ejecutivo 2