Ahora, el ocaso del unilateralismo y el retorno del“realismo” en la política exterior, que queda claramente reflejado en este documento, no tiene que ver tanto con una suerte de decadencia de Estados Unidos –que sigue siendo la principal potencia mundial- como con el auge de otras potencias mundiales, una mayor dispersión del poder internacional y la existencia de un mundo más interdependiente, todo lo cuál hace virtualmente imposible para cualquier país dictar políticas de manera unilateral, por poderoso que sea. Esta tesis es sostenida, en un reciente libro, por Fareed Zakaria, editor internacional de la revista“Newsweek”. El libro ha sido lectura obligada para el Presidente Obama, lo que explica también que sus contenidos estén ampliamente reflejados en la nueva NSS. Sin embargo, hay que señalar que el abandono del“unilateralismo” no es absoluto, como no lo ha sido nunca en la historia de una potencia mundial. En esto hay un consenso bipartidista en Estados Unidos, que el documento recoge explícitamente cuando señala que el uso de la fuerza es a veces necesario y que se hará de manera“multilateral cuando sea posible, pero unilateralmente si es necesario”(p.22). No obstante, se agrega que el uso de la fuerza se hará como un último recurso, entre otras cosas, porque los estrategas norteamericanos tienen claro ahora que sus adversarios buscan“desgastar” a Estados Unidos, obligándolo a una “sobre-extensión” de sus capacidades en diversas áreas del mundo. Preocupaciones y prioridades estratégicas de Estados Unidos La principal preocupación que tiene hoy Estados Unidos en términos de su seguridad nacional, y así lo establece la NSS(p.4), es la proliferación de armas nucleares y de destrucción masiva, especialmente el riesgo de que éstas puedan caer en manos de grupos terroristas. Por otra parte, el diseño estratégico norteamericano contempla la necesidad de adaptabilidad para enfrentar diversos escenarios de conflicto, lo que implica mantener la superioridad militar en conflictos convencionales, pero al mismo tiempo desarrollar las capacidades necesarias para enfrentar las llamadas“amenazas asimétricas” provenientes de estados o actores noestatales que operan en diversos escenarios de conflicto en el mundo. Existe sin embargo un debate tanto al interior del Pentágono, como entre académicos de relaciones internacionales, entre quiénes quieren fortalecer las capacidades en este último plano y otros que sostienen que una excesiva preocupación por las amenazas asimétricas puede llevar a descuidar la preparación para enfrentar a adversarios convencionales que podrían aprovechar una presencia debilitada de Estados Unidos en áreas de interés vital para este país. John Meisheimer, un destacado académico de la escuela realista, ha criticado por ejemplo, el excesivo énfasis en la lucha contra el terrorismo, cuando según los partidarios de esta escuela, el auge de China constituirá una amenaza de mayor envergadura en los años que vienen. En cualquier escenario, la nueva NSS subraya el énfasis en la importancia de reforzar las alianzas internacionales de Estados Unidos con los socios de la Unión Europea, con países afines del Asia y Medio Oriente, y con los vecinos inmediatos de América del Norte (Canadá y México). También plantea la necesidad de generar espacios de diálogo y cooperación más fluidos con los llamados “nuevos centros de influencia internacional”, China, India, y Rusia, que tendrán una participación cada vez más importante en el manejo colectivo de diversos problemas internacionales. En el caso de China, hay un explícito reconocimiento a la creciente importancia de este país como actor global, cuando se señala que el curso que tome la relación China-Estados Unidos será“decisiva para enfrentar los desafíos de este nuevo siglo”. Sin embargo, hay también un mensaje de advertencia en la NSS, cuando se señala que Estados Unidos continuará“monitoreando” el desarrollo de este país para asegurar que ejerce un papel responsable en el sistema internacional. Por último, a nivel simbólico es importante destacar que por primera vez se asume oficialmente en un documento de este tipo la idea de“un mundo sin armas nucleares”, aunque sea un objetivo a largo plazo. Asimismo, aunque Estados Unidos no es miembro de la Corte Penal Internacional, se declara ahora una voluntad de colaborar en algunas áreas que son de interés para este país, algo diametralmente opuesto a la política de los años anteriores. Julio de 2010, Página 3 Briefing 3: La nueva estrategia de Seguridad Nacional de EEUU
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