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Progresividad tributaria en América y Europa : entre la crisis de 2008 y la pandemia de 2020
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INTRODUCCIÓN La crisis del covid-19 ha abierto debates en todo el mundo acerca de la necesidad de avanzar en una mayor justicia tributaria. La situación crítica en materia de salud y el incremento de la pobreza derivados del efecto de la pandemia sobre las economías han tenido impactos regresivos sobre la distribución del ingreso en un escenario de destrucción de riqueza generalizada. En este contexto, hasta el propio Fondo Monetario Internacional(FMI) recomendó la adop­ción de medidas fiscales que involucraran el aumento de las alícuotas para los tramos más altos del impuesto a las ganancias y sobre los bienes personales. Los impactos regresivos en materia distributiva y específicamente en lo que refiere a las modificaciones en la tribu­tación se remontan a la década del 70 y a una serie de transformaciones que determinaron el fin de los Estados de Bienestar tal como los conocíamos. La alianza hegemónica Margaret Thatcher- Ronald Reagan, la caída de la Unión Soviética, el ascenso de China y el fenómeno de la creciente transnacionalización del capital se combinaron como elementos decisivos para cambiar la forma de acumulación predominante en el mundo. A este fenómeno se agregó la globalización financiera −que describe muy cabalmente F. Chesnais(2001) a partir del fin de los acuerdos de Bretton Woods, con la consiguiente desregulación de los mercados financieros nacionales. En la región, las dicta­duras de Augusto Pinochet en Chile y de Jorge R. Videla en Argentina, con los respectivos golpes de Estado previos en 1973 y 1976, fueron los quiebres de modelos económicos antaño anclados en la industrialización, Estados fuertes y procesos progresivos de distribución del ingreso. Esta creciente composición regresiva de la recaudación, experimentada tanto en Argentina como a nivel global, no se ha revertido en su nueva configuración estructural desde los años 70, e incluso si bien la crisis de 2008 ha abierto la puerta a cuestionamientos a los cimientos desiguales sobre los que se monta el sistema, ello no significó su trans­formación. La pandemia de covid-19 arrecia luego de décadas de concentración del ingreso y de la riqueza, y sin la aparición de una correlación de fuerzas suficiente –y con una voluntad política asociada y decididamente potente− para modificarla. En 2020, casi como búsqueda de un atajo veloz y efectivo a la necesidad de recaudar más por parte de los Estados para fortalecer su capacidad de afrontar la crisis sanitaria y económica(cuyo impacto de por , ya es desigual y regresivo), surgió con fuerza, tanto en países europeos como en el continente americano, la po­sibilidad de impulsar impuestos sobre los grandes patrimonios o de mejorar los gravámenes existentes incorporando mayores niveles de progresividad tributaria. Si bien se han manifestado variantes, muy correlacionadas con la historia política, económica y social, y con particular asociación a las trayectorias tributarias de cada país, en todas se con­sidera la necesidad de recuperar mayores niveles de solidaridad tributaria para atender los crecientes gastos fiscales derivados de la pandemia. En un documento precedente, datado en abril de 2020, Strada, Letcher, Rua y Garriga Olmo abordaron este surgimiento de nuevas propuestas en materia de gravámenes a la riqueza con una lectura que identificaba la emergencia de iniciativas de índole social, política y en algunos casos con alcance institucional, que procuraban avanzar en una tributación más equitativa en distintas partes del planeta(CEPA, 2020b). En este sentido, el presente documento se propone abordar una serie de interrogantes que cobran particular rele­vancia en los tiempos actuales y que, por ende, guían la investigación: ¿Los sistemas tributarios han ganado en progresividad o han profundizado las inequidades en la última década? ¿La crisis del 2008 sirvió como puntapié para transformar políticas tributarias hacia una mayor progresividad? ¿Qué cambios hubo luego de ella en los países analizados? Hay una pregunta ulterior, a la que, si bien no responde este trabajo, forma parte de las refle­xiones que lo impulsan: ¿es posible sostener niveles de tributación que financien Estados fuertes con políticas de 3