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Ciudad, sostenibilidad y posconflicto en Colombia : Montería, Pereira, Florencia, Buenaventura
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Roberto Lippi | 53 urbanos mayores, ensanchando los fenómenos de marginalidad alrededor de los principales centros urbanos. Reconstruir sobre bases distintas las relaciones entre lo urbano y lo rural en Colombia significa en primer lugar analizar bajo una perspectiva distinta la variedad de vínculos y relaciones entre los territorios, relaciones que en muchos casos van más allá de lasfronteras administrativas del actual or­denamiento territorial. Significa también poner como elementos de análisis el territorio y sus factores culturales, demográficos, de mercado de trabajo, de servicios públicos y del medio-ambiente, en una óptica de relaciones bi­direccionales campo-ciudad que abra el campo a una visión de gobernanza y de planeación enfocada enregiones funcionales, que requieren de cierta flexibilidad tanto en la escala territorial como en la dimensión espacial de las relaciones a considerar. Un enfoque novedoso de partenariado urbano-rural, de cooperación ur­bano-rural debe lograr promover el territorio y sus producciones locales, así como gerenciar de forma integral el uso del suelo y la conservación de los ecosistemas. Los ámbitos de acción atienden a distintas esferas como: 1) el desarrollo económico local: promoción territorial, cadenas productivas inte­gradas rural-urbanas, agricultura urbana; 2) la gestión sostenible de los recur­sos naturales: recursos hídricos, biodiversidad, uso del suelo, conservación y valorización; 3) los servicios públicos: transporte, salud, educación, ciclo de residuos; 4) la infraestructura básica y el acceso equitativo a los recursos. En otras palabras, siguiendo un enfoque de desarrollo ciudad-región se pue­de potenciar la producción de bienes públicos, tanto para el entorno urbano como para el rural, facilitar las economías de escala en la prestación de ser­vicios públicos, generar nuevas oportunidades económicas vinculadas con las aglomeraciones y fomentar la concertación multistekeholder y multinivel. En este contexto, las políticas de desarrollo productivo de las zonas ru­rales deben ser pensadas en su conexión con los mercados, en su mayoría urbanos, y en la forma en que los procesos de comercialización mutuamente beneficiosos para productores y consumidores, sobre todo débiles, de acuerdo