Conclusiones Implicaciones sobre la democracia La gobernabilidad democrática requiere de un control del sector militar por parte de las autoridades civiles, tanto en el sector defensa como en lo referente a la seguridad ciudadana. En Venezuela la tendencia en los últimos años ha sido ir a contracorriente de las buenas prácticas que se han desarrollado en diversos países de América Latina y el Caribe. En 2010 y hasta marzo de 2011 se ha producido un proceso de creciente militarización de la sociedad que ha conducido a que los cuerpos militares sustituyan cada vez más a los civiles en los diferentes espacios de defensa y seguridad. Ello se produce en función de la percepción, centrada en la concepción tradicional de la seguridad nacional, que el gobierno del presidente Chávez necesita defenderse frente a las amenazas externas-intervención de Estados Unidos- así como de los“enemigos internos”. Las prácticas actuales en los sectores de seguridad y defensa están debilitando la gobernabilidad democrática en el país por tres razones fundamentales. En primer término, debido a que hay un incremento en la desinstitucionalización del Estado, otorgándole a los militares un papel cada vez mayor, produciéndose una especie de tutela sobre todos los aspectos de la vida del país. Han asumido una cuota importante en la conducción de las políticas públicas y, aparte de lo señalado anteriormente, un ejemplo más reciente fue la respuesta a la emergencia nacional causada por las lluvias a finales de 2010. En noviembre se creó una Comisión Presidencial para la Emergencia, que incluía al Vicepresidente y 5 ministros civiles, la cual fue reemplaza el 17 de enero de 2011 por 89 militares, según una resolución del ministerio de la Defensa aparecido en la Gaceta Oficial 39595. A esto se suma que el 28 de diciembre de 2010 el presidente Chávez decretó la creación de 10 distritos militares 10 , contemplados en la reforma de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de 2008, los cuales tienen la finalidad de atender situaciones“especiales”. Lo que llama la atención es que la mayoría están ubicadas en las zonas fronterizas donde los gobernadores son de oposición. Por lo tanto, se ha interpretado como una nueva forma de desestimar el proceso de descentralización y restarle poder a los gobiernos estadales y locales. De igual forma, se ha evaluado(Da Corte, 2010) que es una estrategia del presidente Chávez para dividir a los mandos y debilitar el liderazgo dentro de la FANB. El segundo aspecto es la presencia de grupos armados no-estatales. Como se señaló anteriormente, son grupos paramilitares, fundamentalmente urbanos, que se identifican ideológicamente con el gobierno y que son tolerados por éste. Inclusive en algunas zonas populares de Caracas se constituyen en la autoridad. El temor es el papel que puedan tener en el futuro proceso político del país, pues tienen autonomía y poder para actuar especialmente en función de las crecientes divisiones internas del oficialismo. Uno de los problemas es la mayor utilización de armas de guerra(fusiles, granadas y bombas lacrimógenas) en manos de algunos de estos grupos que han sido utilizados abiertamente para confrontar a distintas 10 Ubicados en la Guajira, el Sur del Lago de Maracaibo, norte de Táchira, El Nula, Orichuna Arauca, El Yagual Arauca, Altagracia del Orituco, Barrancas del Orinoco, Los Pijiguaos y Güiria. 17
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