nuevo modelo de desarrollo, el que a la postre sólo parece haber aupado una simple“revancha social” sin demasiados resultados sostenibles. El intento de una“Revancha Social”: lo social al servicio de lo político La evolución social durante este último período debe diseccionarse en al menos tres partes. Una primera, algo corta, que transcurre entre 1999 y 2004, en la cual la sociedad venezolana se mantiene objetivamente estancada, con más de la mitad de su población pasando necesidades, sin una estrategia de desarrollo demasiado clara, pero sí con un discurso político reivindicativo que no terminaba de concretarse en nada, salvo en alimentar mucho resentimiento entre los partidarios del gobierno e igual cantidad de temor entre sus adversarios. Todo lo cual a la postre significó una etapa de inestabilidad política muy grave, protagonizada por revueltas militares y huelgas civiles. Una segunda etapa donde el petróleo vuelve a ser el gran protagonista y que puede denominarse como el intento de instaurar el“socialismo petrolero”(20042008). Por último, una tercera etapa caracterizada por la quiebra del espejismo de los altos precios del petróleo y la muerte física de quien se había convertido en el “vengador de la sociedad venezolana”, hecho este que ocurrió cuando el modelo llevaba al menos cuatro años recurriendo a préstamos, venta de petróleo a futuro y dilapidación de los pocos ahorros que se habían hecho cuando, una vez más, la “borrachera petrolera” dio paso a la resaca. De esta forma se da inicio a esta etapa actual, caracterizada por la urgencia de los problemas sociales no resueltos, los nuevos retos y la poca comprensión, cuando no poca determinación gubernamental para atenderlos. ¿Cómo pagar la deuda social?(1999-2003) El gobierno de Hugo Chávez Frías obtiene un importante apoyo popular gracias a que se convirtió en el prototipo del líder vengador que al menos, desde la explosión social de 1989, la población venezolana estaba demandando. La popularidad del entonces Teniente Coronel que lideró el intento de golpe de estado en 1992, no era sino el reflejo de una interpretación simple del problema socioeconómico que tenía la sociedad venezolana y de su capitalización por parte del movimiento insurrecto. La ecuación que el imaginario venezolano construyó para explicarse el período de la“larga crisis” consistía en otorgarle todo el poder causal de los problemas nacionales a la corrupción. El país petrolero, que disponía de ingentes recursos naturales y riquezas de todo tipo, contrastaba de manera disociada con la cotidiana realidad de un pueblo lleno de necesidades insatisfechas y, lo que es peor, donde las insatisfacciones eran cada vez mayores y la esperanza de revertir las tendencias cada vez menores. 3
Druckschrift
El socialismo petrolero : situación y políticas sociales bajo un fallido modelo de desarrollo
Einzelbild herunterladen
verfügbare Breiten