social, está subutilizando el capital humano o sencillamente éste último se encuentra sub-remunerado 4 . Pero a todos estos problemas se añaden los que se derivan de la transición demográfica. Los cambios en los patrones de morbilidad en el país, los problemas de la tercera edad(pensiones, centros de cuido, terapias laborales, entre otros), la ausencia de una política de incorporación social de los jóvenes, así como la atención de los problemas urbanos producto de una población que seguirá creciendo al menos hasta llegar a los 50 millones de venezolanos dentro de poco menos de 30 años, representan las materias pendientes en lo que corresponde a las grandes tendencias y cambios de la sociedad venezolana. Los retos de un nuevo modelo La sociedad venezolana tiene importantes oportunidades y retos para el futuro. Su principal ventaja tiene que ver con la presencia de consensos amplios y mayoritarios basados en la idea de progreso y en un tipo de democracia que, aunque pueda parecer algo simple, se sustenta en la creencia del voto como forma para resolver los conflictos y que al menos hasta hoy ha librado al país de experimentos autoritarios mucho más recios a los que ha tenido o haya padecido el continente en el pasado. Pero sus retos, los consensuales claro están, no parecen situarse solamente del lado político. Si bien es cierto que llevará algún tiempo antes de que se forme un nuevo consenso social sobre un modelo de desarrollo que, nuevamente, trascienda al petróleo y su renta, pero sin desaprovechar la oportunidad que éste representa, en materia social los problemas parecen estar más bien asociados a la superación de las inequidades territoriales y en una mejor prestación de servicios sociales que sirvan de base para el reencuentro con la senda del desarrollo económico sustentado sobre las capacidades productivas de los venezolanos y no sólo sobre el ingreso petrolero y sus vaivenes. El precio que ha pagado la sociedad venezolana, en lo que ha sido su largo período de recesión económica, y su falso intento de revancha social por medio de la reedición de las estrategias del pasado, ha sido alto. No sólo se pagó con pobreza y deterioro generalizado de la calidad de vida, sino también en forma de des institucionalización y conflictividad política. ¿Qué posibilidad hay de que Venezuela se encuentre con el desarrollo y la convivencia democrática? Aun cuando puedan encontrarse muchas razones para creer que esa posibilidad existe, las bases de la inviabilidad del país seguirán presentes hasta que no se encuentre cómo formalizar una convocatoria amplia y creíble para que el esfuerzo nacional se encause en dirección a su meta estratégica, es decir, la diversificación de sus exportaciones y la superación de la dependencia petrolera. 4 Genny Zuñiga. La Precariedad del Empleo en Venezuela. UCAB-ACPES. Caracas. 2010. 13
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El socialismo petrolero : situación y políticas sociales bajo un fallido modelo de desarrollo
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