IZQUIERDA DEMOCRÁTICA: EL DIFÍCIL CAMINO DE LA UNIDAD EN LA DIVERSIDAD La actual LA ACTUAL DISPERSION DEL PROGRESISMO dispersión del progresismo La actitud ante el gobierno nacional divide las aguas en el interior de la constelación política de la izquierda reformista. Si tomamos a los cuadros y dirigentes del Frepaso antes de la crisis de la Alianza como puntos de referencia orientadores para hacer un mapa de la actual realidad, tendríamos tres grandes bloques. Una parte de esos dirigentes actúan hoy en el gobierno y forman parte de modo más o menos activo del Frente para la Victoria; otro sector viene actuando en la oposición, particularmente desde el ARI, con posiciones críticas respecto de la orientación que Elisa Carrió impulsa en la Coalición Cívica; y hay un tercer grupo que actúa en gobiernos locales y en el de la provincia de Santa Fe, con posiciones de independencia respecto del gobierno, pero sin situarse en una oposición cerrada. Esta situación tiene una complejidad que no puede ser resuelta sobre la base de apelaciones voluntaristas que prescindan de la lógica propia de los procesos políticos democráticos en los cuales el calendario electoral interviene decisivamente a la hora de decidir conductas. Dicho de otra manera, es muy difícil concebir unidades políticas que no se expresen, en un período razonable, en propuestas electorales comunes. Esta dificultad, acaso insalvable en el corto plazo, no significa que no puedan ser pensadas formas flexibles y creativas de interacción y discusión político-programática, orientadas a mantener y reforzar vínculos y crear condiciones para formas más orgánicas de coordinación. Para facilitar ese camino sería necesario partir de las diferentes condiciones que crea cada una de las situaciones antes referidas. Los dirigentes que actúan dentro de la fuerza gubernamental tienen una ventaja en la posibilidad de participar en un proceso de gran riqueza política. Están comprometidos, en general, con la gestión diaria y pueden, en esas condiciones, profundizar en el tipo de decisiones necesarias en la coyuntura política. Se sienten parte de un proceso de cambios y su aporte a ese proceso les abre nuevas perspectivas sobre la realidad del país. Al mismo tiempo, este sector político sufre la ausencia de una personalidad política y un liderazgo propio, en el contexto de un gobierno fuertemente concentrado y personalizado. La etapa actual, en la que se ha colocado en el centro la reorganización del Partido Justicialista, genera la incertidumbre sobre el futuro de la concertación política enunciada desde el kirchnerismo. Quienes actúan en la oposición cuentan a su favor con el espacio de la crítica a los errores e inconsistencias del gobierno en una situación más difícil para éste desde el punto de vista de una lógica ampliación de las demandas sociales de cada vez más compleja satisfacción. No tienen recortado su accionar por los lógicos compromisos de quien está en el gobierno y tienen un amplio margen de independencia política para su accionar. El gran problema que enfrentan es que la oposición central al actual gobierno tiene como actores principales a sectores privilegiados de la sociedad argentina. Resulta complicado diferenciar en la oposición a quienes la ejercen a partir de propuestas de acción más radicales de quienes, desde la derecha, quieren revertir la situación al clima político 13
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Izquierda democrática : el difícil camino de la unidad en la diversidad
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