del calentamiento global, las pandemias, el tráfico de personas, el terrorismo, el narcotráfico y el crimen transnacional organizado. La América Latina y el Caribe(ALC) a pesar de sus riquezas naturales y de su progreso económico, sigue siendo esencialmente una región donde prevalecen la desigualdad, la pobreza, la fragmentación política, fuertes asimetrías económicas y pobre o débil institucionalidad. La disparidad regional se ha profundizado a raíz de la crisis financiera mundial. No obstante, los países de la ALC disfrutan, hoy en día, de una mayor autonomía y flexibilidad en su política exterior, lo que los ha llevado a diversificar sus relaciones internacionales, particularmente las económicas, hacia países de la UE, Canadá, China, la India e, incluso, entre ellos mismos. Para alcanzar metas regionales políticas, económicas, sociales y culturales, uno de los medios más apropiados es, sin lugar a dudas, la integración. Ésta facilita una mejor inserción internacional, al reducir la vulnerabilidad de los países frente a la globalización, otorga sustentabilidad al desarrollo, incrementa y mejora los niveles de vida de las poblaciones e influye positivamente en la paz y estabilidad regional. La integración latinoamericana y caribeña es concebida hoy en día como una integración esencialmente política, con importantes dimensiones sociales y preocupación por las asimetrías derivadas de distintos niveles nacionales de desarrollo. La equidad y la justicia social ocupan un lugar privilegiado en esta nueva concepción política regional. La promoción de la integración económica y comercial pierde peso, hoy en día, frente a la política y, en algunos casos, la ideología. Es en este contexto que se inserta el nuevo multilateralismo 1 regional. Además, los temas globales han dado lugar a una nueva agenda internacional, que obliga a la América Latina y el Caribe a concertar respuestas no solo orientadas a incluir gobiernos sino también a la sociedad civil organizada. Consecuentemente, un nuevo multilateralismo que facilite la construcción de consensos e incorpore más actores al debate, de lugar a nuevos mecanismos institucionales y facilite y promueva la integración, es más que nunca necesario. Los nuevos mecanismos multilaterales que se han creado en la región son: la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América(ALBA), la Unión de Naciones Sudamericanas(UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños(CELAC). Características del nuevo multilateralismo regional Los nuevos mecanismos multilaterales, recién mencionados, poseen características particulares que, a su vez, se traducen en debilidades y fortalezas. Entre estas características, sobresalen las siguientes: 1 El multilateralismo se entiende comúnmente como un“sistema de relaciones coordinadas entre tres o más estados de acuerdo con ciertos principios de conducta”. Penguin Dictionary of International Relations(London, Penguin Books, página 340) 2
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El nuevo multilateralismo regional, Venezuela y los cambios geopolíticos en América Latina
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