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El nuevo multilateralismo regional, Venezuela y los cambios geopolíticos en América Latina
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Operan como foros para el diálogo y la concertación política entre los líderes latinoamericanos. Instancias como UNASUR y CELAC han sido útiles para establecer un clima de confianza entre los gobernantes de la región y, en diversas circunstancias, han funcionado como diques de contención frente a potenciales confrontaciones y como espacios idóneos para dirimir conflictos y lograr acuerdos entre los países. También facilitan la elaboración de diagnósticos comunes y compartidos, favorecen la cooperación y la coordinación de políticas. Por el momento no es posible prever que tales mecanismos devengan en instituciones fuertes, independientes y permanentes. Hiperpresidencialismo. El nuevo multilateralismo se caracteriza por la participación directa y protagónica de los Jefes de Estado y de Gobierno de la región. En la práctica son ellos los actores principales, por lo que su impacto mediático es innegable. Debilidad institucional. Una característica pronunciada de estos mecanismos es su debilidad institucional intrínseca. La presencia tan avasallante de los mandatarios tiende a minimizar el rol de los secretariados restándoles autonomía. Además, los gobiernos son reticentes a invertir en el financiamiento de burocracias internacionales. Igualmente, la práctica de las secretarías protempore, patrón tradicional latinoamericano, debilita sustancialmente la institucionalidad. Quizás por ello, el grado de coordinación entre los distintos mecanismos es precario. Limitación en la participación. Los nuevos mecanismos representan un retroceso en lo que a participación de la sociedad civil se refiere; de hecho, mientras que en las instancias multilaterales tradicionales como la Organización de Estados Americanos(OEA), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y la Comunidad Andina de Naciones(CAN), se han institucionalizado espacios para la intervención de diversas expresiones organizadas de la sociedad(gremios, ONG, etc.), en la UNASUR, la ALBA y la CELAC, la participación se centra en los Jefes de Estado o de Gobierno y sus representantes diplomáticos designados. El enfoque multilateral de algunos países de la región No cabe duda que los dos grandes promotores del nuevo multilateralismo regional han sido Venezuela y Brasil. Ciertamente las motivaciones han sido diferentes pero hasta cierto punto los esfuerzos han sido convergentes. Todo parece indicar que las políticas internas impactan la forma institucional del multilateralismo latinoamericano actual. El apoyo al multilateralismo, tanto regional como global, ha sido una constante en la política exterior venezolana, por considerarse un medio idóneo para lograr una participación internacional más efectiva y democrática. No obstante, la motivación del gobierno del presidente Chávez es esencialmente ideológica y responde a la intención de crear polos multilaterales que quebranten la hegemonía imperialista norteamericana. Esta visión forma parte esencial de su política exterior. Con base 3