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Los caminos de la integración : situación actual, complementación y proyección de los distintos organismos de la integración
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LOS CAMINOS DE LA INTEGRACIÓN Es conveniente mencionar aquí que la región no es de por si una unidad, en lo que se refiere al desenvolvimiento de las capacidades nacionales, las políticas públicas o las modalidades de inserción en la economía global. Sin embargo, es un avance trascendente que todos los países sudamericanos consideren hoy, en mayor o menor medida, sumamente importante la mayor convergencia posible de los ámbitos económicos, comerciales, productivos y sociales. Y lo mismo puede afirmarse desde el punto de vista de la infraestructura, los recursos energéticos o el aprovechamiento compartido de los retos científico-tecnológicos. Como señalamos anteriormente, las modificaciones en el contexto internacional determinan nuevas exigencias donde la integración regional juega un rol esencial ya que puede mejorar la inserción internacional de los países y también contribuir a favorecer un modelo de desarrollo efectivo Es decir, mejorar las alternativas de inserción internacional de los países y también colaborar con el desarrollo integral de cada una de las naciones. La interdependencia entre los distintos países ha crecido sustancialmente en las últimas décadas aproximando los sistemas políticos y económicos nacionales y haciéndolos más sensibles a lo que ocurre en su vecindario, el cual presenta cada vez más una escala sudamericana. En definitiva, lo que queremos señalar es que el crecimiento sostenido de nuestras economías y la mejora de la mayor parte de los indicadores en cada uno de nuestros países permiten visualizar un ciclo de estabilidad que hay que aprovechar para avanzar y profundizar la tarea de la integración. ¿Por qué hablamos hoy ¿POR QUÉ HABLAMOS HOY DE LA INTEGRACIÓN DE AMÉRICA DEL SUR? de la integración de América del Sur? ¿Por qué hablamos hoy de la integración de América del Sur? El ideario y el objetivo último de nuestro proyecto unificador se referenció históricamente con Latinoamérica, conglomerado heterogéneo de países identificados por las raíces, las gestas emancipatorias, la geografía, la lengua y el reconocimiento de ciclos que pese a la diversidad presentaron rasgos comunes. La identidad latinoamericana fue motivo de investigaciones, ensayos, polémicas, controversias y debates que continúan hasta hoy. La fuerza histórico-cultural de la noción América Latina no ha decaído, pero a los fines concretos y objetivos de establecer políticas de integración es nítida la diferenciación de dos regiones, una América Latina del Norte y otra del Sur. Si tomamos como línea divisoria el canal de Panamá, la América Latina del Norte comprendida por México, América Central y el Caribe muestran –en la mayoría de los casos- realidades y agendas estrechamente vinculadas a los Estados Unidos sobre todo en los temas de comercio, inmigración, remesas, etc. En cambio del canal de Panamá hacia el sur, encontraremos una región que presenta, a pesar de las diferencias, rasgos comunes que permitieron que surja en diciembre del año 2004 en la ciudad de Cuzco una nueva identidad para impulsar las coincidencias políticas, la cooperación y la integración subregional. 7