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Políticas sociales para grupos vulnerables en Venezuela
Entstehung
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aquellos referidos al impacto que el desempeño económico tiene sobre las condiciones de vida de todas las familias. El gran déficit de la política social actual es que es sencillamente inauditable. Sin saber en qué proporción, una parte de esta política sencillamente desmereció este componente y, otra parte, lo ocultó bajo la premisa de que cualquier información podría ser utilizada en contra del gobierno. Una política social sin medición es una política de gerentes ciegos, porque lo que no se mide no se gerencia. Solo una política social guiada por metas tangibles y vinculaciones orgánicas con las áreas que impacta, y de las que la impactan, puede independizarse de los objetivos políticos de corto plazo, los cuales están constituidos en su mayoría por la inmensa cantidad de demandas(y de todo tipo) que reciben las instituciones públicas, las cuales deben canalizarse bajo el realista principio de que los representantes electos deben no solo ser responsables, que es lo que se deriva de una política como la esbozada, sino que también deben resolver en el corto plazo, que es a lo que nos tiene acostumbrado la política social reactiva y electorera de la actual administración. ¿Cómo se relaciona la política social con la real politic? Antes de seguir adelante con la formulación de un plan de políticas sociales para grupos vulnerables, hay que considerar que uno de los rasgos más importantes de los últimos 12 años de política social en Venezuela, se relaciona con la extrema politización de la política social(las misiones para ser más exactos) y como esto forma parte ya de una marca de clase de lo que hemos llamado lalógica procedimental misionera. Obviar esta situación sería caer en la ingenuidad de suponer que la política social en general, y la dirigida a la población vulnerable en particular, pueden prescindir de la necesidad del apoyo político que se deriva de considerar este apartado de la política social como de ayudas o favores que el gobernante electo intercambia por votos. Simple y llano clientelismo. Política social y el clientelismo político La carga clientelar que tiene la política social en América Latina es un peso con el que hay que contar. No hay forma de que no se establezca un vínculo entre la ayuda, el subsidio o la atención inmediata de alguna demanda, con algún apoyo político específico. Pareciera que nuestras democracias necesitan de ese lazo material entre el líder electo y sus electores, de allí que pretender que la política social dirigida a los grupos vulnerables se rija por los estrictos cánones de elegibilidad que otorgan derechos y no favores a sus beneficiarios, no es, al menos por ahora, una relación posible. Lógicamente el Estado puede tratar de educar a sus ciudadanos de forma tal de normar las ayudas sociales a criterios trasparentes y universales. Es decir, las 7