Actualmente, la estrategia estadounidense en el Gran Caribe y el resto del Hemisferio tiende a preservar y consolidar el predominio fundamental adquirido desde 1890 en adelante. Estados Unidos suministra 40 por ciento de las importaciones de Latinoamérica y el Caribe, y anhela conservar ese predominio comercial. Igual peso tienen para Norteamérica los temas de seguridad: terrorismo, crimen organizado, radicalismo político y migraciones. Por último, Washington anhela mantener su influencia diplomática, política, estratégica e ideológica sobre los gobiernos, élites, pueblos y fuerzas armadas de la región. Para ello, ha lanzado proyectos económicos y estratégicos dirigidos a crear nuevos nexos de interdependencia con el Caribe y Latinoamérica. La primera de ellas fue la Iniciativa para la Cuenca del Caribe(ICC o CBI), puesta en marcha en 1984 y basada en la prestación de ayuda económica a cambio de reformas de corte liberal. En 1994 entró en vigor el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte(ALCAN o NAFTA) entre dos países desarrollados y uno emergente. En el mismo año, EE.UU. presentó el proyecto posteriormente“engavetado”- de una Asociación de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que abarcaría al Hemisferio entero. Actualmente, la estrategia estadounidense consiste en la negociación de tratados de libre comercio(TLC) bilaterales con un número creciente de países del Gran Caribe, así como de acuerdos de seguridad y cooperación contra el terrorismo y el narcotráfico o crimen organizado. Otro actor externo, que gana creciente influencia comercial y política en el área del Caribe, es Brasil, interesada en crear un bloque regional latinoamericano-caribeño con creciente autonomía frente a Estados Unidos. Existe, en segundo término, una fuerza geopolítica impulsada, conjuntamente o por separado, por los gobiernos de México y Colombia, que actúan como aliados de Estados Unidos en una estrategia de corte occidental y económico-liberal, a la vez que procuran impulsar un desarrollo autónomo subregional inspirado en ideas de centroderecha. Además de los programas nacionales de cooperación que tanto México como Colombia desarrollan a lo largo y ancho del Caribe por esfuerzo mancomunado de sus respectivos gobiernos, empresas privadas y ONG, ambos coinciden en la construcción de esquemas de integración y concertación estratégicas a lo largo de las costas del Pacífico: el proyecto Puebla-Panamá que une a México con Centroamérica, y el Acuerdo del Arco del Pacífico que vincula el Gran Caribe occidental(México-Centroamérica-Colombia) con las naciones del Pacífico suramericano(en particular, Perú y Chile). Es un largo arco de contención frente a las“dos izquierdas”(democrática y autoritaria) localizadas más al Este, y cuenta con la aprobación de Washington. Venezuela y Cuba encabezan un bloque radical que pregona un modelo sociopolítico basado en la colectivización de los medios de producción y una actitud negativa ante Estados Unidos, la democracia representativa y la economía liberal. Las herramientas de este bloque en el Gran Caribe son: la Alternativa Bolivariana para las Américas(ALBA), un esquema de concertación e integración principalmente político e ideológico; el programa PETROCARIBE que suministra petróleo venezolano a precios preferenciales a pequeños países del Mar Caribe y de Centroamérica; iniciativas venezolanas de cooperación financiera bilateral, y la acción ideológica internacional de una Coordinadora Bolivariana apoyada por movimientos de extrema izquierda en muchos países del mundo. En una tercera posición entre estos polos se encuentran los geo-estrategas del CARICOM: hombres y mujeres de formación académica avanzada, generalmente apegados a ideas social democráticas o laboristas. En las primeras décadas después de la independencia de sus países, estos estrategas defendían el concepto de un pequeño Caribe insular y guayanés, alerta ante posibles neo-imperialismos hispanoamericanos. Pero después de los sucesos globales de 1990 y las nuevas iniciativas caribeñas de los Estados Unidos, ellos se plegaron a la tesis del Gran Caribe, hicieron alianza con el G-3 e impulsaron la creación de 2
Druckschrift
La geopolítica del Caribe y sus impicaciones para la política exterior de Venezuela
Einzelbild herunterladen
verfügbare Breiten