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El estado decisionista y patrimonialista de inclusión popular en Venezuela : 1999 - 2011
Entstehung
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El despertar del Leviatán En las dos últimas décadas del siglo XX, los analistas sociales y los filósofos políticos pensaban que el Estado moderno había llegado a un punto de ruptura, a un colapso estructural y funcional que marcaba decididamente su retirada de la escena nacional e internacional. Se alegaba que nuevas formas de organización política y económica(corporativas, organizaciones no gubernamentales, asociaciones civiles u organismos supranacionales mundiales), que tenían mayores niveles de éxito, responsabilidad y sensibilidad y que podrían lidiar con el conflicto social más eficiente y efectivamente de lo que hasta ese momento lo había hecho eseogro filantrópico(Octavio Paz) o esemonstruo frío(Friedrich Nietzsche) como comúnmente la modernidad llamó al Estado. En dirección a un mundo posthobbesiano, se argumentaba que el Estado estaba siendo sometido a la presión de cuatro fuerzas fundamentales que reclamaban parte de su poder soberano, es decir, la capacidad monopolizadora de tomar decisiones, hacer leyes y administrar recursos en nombre de una ciudadanía electoral que cedía su poder de autoorganizarse a cambio de la certeza y seguridad que garantizaba el poder coactivo estatal 1 . Dos de estas fuerzas eran endógenas(nacionales) y dos eran exógenas(internacionales). Esta situación se hizo presente en América Latina y repercutió sobre los tres últimos gobiernos que han controlado el Estado venezolano. Entre las primeras fuerzas encontramos dos tendencias que nacionalmente marcaban límites a la acción del Estado, una conservadora y otra liberal. La reacción conservadora sostenía que el Estadogrande de bienestar, aquel que dispone arbitrariamente de un desmedido uso y abuso del gasto público, del gasto social y sobredimensiona su capacidad burocrática, estaba ocasionando pérdidas sustanciales a los cada vez más recurrentes y deficitarios presupuestos nacionales. Siendo el Estado incapaz de controlar la violencia social, de acabar con la inflación, de promover políticas de ajustes coherentes o de construir infraestructura comunicacional eficiente en sus sociedades, la capacidad del Estado como servidor social había llegado a su fin 2 . Nuevas formas de organización social y económica más eficientes reclamaban el poder del Estado para suplir servicios públicos con racionalidades privadas(corporativismo), donde el Estado dejara de ser una estructura de clientelismo político ineficiente y parasitaria para convertirse en una moderna empresa generadora de rentabilidad según la nueva lógica del éxito empresarial. La otra tendencia endógena era la liberal, tradicionalmente confundida con la conservadora. Para los liberales, el Estado y su lógica de racionalidad centralizadora y concentradora de poder político, se había convertido en una fuerza que bloqueaba el dinamismo de la sociedad plural libre. En otras palabras el Estado bloqueaba capacidad auto reproductiva de la sociedad civil al imponer límites y trabas burocráticas legales excesiva al desarrollo de la sociedad libre tanto en pensamientos(opinión pública) como en hechos materiales(economía libre de mercado) 3 . 1 Para una crítica a la incapacidad del Estado moderno de cumplir con sus promesas de seguridad, certeza y certidumbre véase:(Bauman, Zygmunt 1992 p.67-118)(Beck, Ulrich 1999 p.185-196) 2 Un debate interesante en torno al Estado de bienestar se encuentra en:(Pino, Eloísa del y Colino, Cesar 2006) 3 Con respecto al corporativismo y al liberalismo véase:(Sanz Menéndez, Luis(comp) 1994). 1