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Las relaciones estado-sociedad civil en el capitalismo rentístico venezolano
Entstehung
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La renta petrolera y el poder del Estado La propiedad estatal sobre los hidrocarburos, el monopolio y la discrecionalidad del Estado en cuanto a la administración de la renta petrolera, aunadas a importantes reservas probadas de crudo y una histórica economía no petrolera débil(acentuada en los tiempos presentes), trajo como consecuencia fundamental el surgimiento de un Estado todopoderoso. Un Estado que colonizado por los partidos políticos, ha desarrollado una condición de Estado como fuerza y como poder y no como autoridad, lo que se ha traducido, como se señaló anteriormente, en una histórica relación de dominación del Estado para con la sociedad(el poder ejecutivo en particular). Esta situación puede caracterizarse de la siguiente manera: El Estado posee una fuente de ingresos significativa que no depende del tributo de los particulares para su funcionamiento, es decir una total autonomía económica(esto reduce la capacidad ciudadana para la exigencia de cuentas). En este contexto, vive de su renta y no de la actividad económica productiva de la Nación como un todo. El Estado se convierte en el principal inversionista y empresario(Capitalismo de Estado), que inhibe el crecimiento económico sostenible y, por ende, la generación de riqueza; es el principal empleador del país; en el presente es el principal banquero; es el principal promotor y agente económico. Los ciudadanos aceptan inconscientemente la relación de dominación con la aspiración de ser beneficiados directamente con parte de la renta petrolera(a través de sueldos y salarios, contratos, préstamos, compras, asistencia social, etc.). El poder económico le confiere al Estado mucha más fuerza-económica y político institucional que cualquier otro actor de la sociedad. El partido o grupo político que logra colonizar al Estado, se convierte en dominante, en tanto usufructúa los recursos públicos en beneficio de una parcialidad ideológica; en otras palabras, lo privatiza. En tal sentido, en un Estado y en una sociedad, con las características señaladas y sin controles institucionales sólidos, se abren las posibilidades para el advenimiento de modelos totalitarios en diversas expresiones y matices. De las reflexiones anteriores se desprende que esta inconveniente asimetría en las relaciones de poder tiene como determinante fundamental el monopolio y la discrecionalidad del Estado venezolano en la administración de la renta petrolera. 3