baja para las materias primas, maquinarias y combustible. Se establecen franquicias para la elaboración de harina, exoneraciones tributarias a la industria frigorífica y la reglamentación del drawbrack de las fábricas de sombreros, etc, entre muchas otras. El afán proteccionista del batllismo queda claro en muchas de las leyes y medidas para el fomento de la industria. El propio Batlle y Ordóñez lo expresaba en 1892: «... el proteccionismo es uno de los medios más eficaces que pueden ponerse en práctica para combatir radicalmente el mal económico de la República, el de favorecer de una manera eficacísima, por medio de exenciones y recargo en los derechos de aduana, a todas las industrias que con probabilidades de éxito, puedan implantarse en la República. Se daría así a la población del país el trabajo que le falta para subsistir dignamente y mejorar así la posición pecuniaria y se limitaría el consumo de artículos producidos y elaborados en el extranjero, que importan, a veces, fortísimas erogaciones anuales...» El presidente de la Unión Industrial Uruguaya, Ramón Cerviño en el homenaje del gremio a José Batlle y Ordóñez en 1903 manifestaba: «...la adhesión espontánea y sincera a vuestro gobierno y a vuestra persona de una de las clases laboriosas del país, que vive en el taller, inclinada sobre el yunque, elaborando el progreso que ha de traernos los ansiados días de la paz sin recelos y de la prosperidad sin nubes. En los brazos robustos del obrero vendrán también los días luminosos de la libertad perdurable en la sucesión de los gobiernos regulares, porque el obrero representa el trabajo, la virtud, la riqueza, la vida nueva que trae la emancipación de las últimas servidumbres que pesan todavía en los destinos de la humanidad...» 3 En los años siguientes se produce la extranjerización de la industria más fuerte del país, la frigorífica. Y los capitales nacionales se muestran impotentes para competir ante los monopolios extranjeros que además, contaron con beneficios y apoyos para instalarse en el país. En la década del veinte se produce la Industrialización estatal y la creación de empresas públicas. En los difíciles años sesenta las relaciones con el gobierno las clases empresariales se apropian del Estado. Eran los propios empresarios y sobre todos aquellos de mayor poder, los que estaban en la banca, el comercio y la estancia ocupando directamente los lugares de dirección política y sacándoles a los políticos tradicionales su representación y creando nuevos organismos como la Corporación para el Desarrollo. A partir de entonces legislan sobre inversión, tecnología, etc., en relación con el Estado y la nueva situación del neoliberalismo. Como notamos, someramente las relaciones entre los gobiernos y los empresarios siempre han existido y de este feedback también se van generando las formas de relacionamiento de los gobiernos con este sector y de los empresarios con los gobiernos, a la vez que se van constituyendo en actores sociales. ¿Cómo se construye el empresariado nacional? El proceso de industrialización detallado anteriormente desata como es natural un proceso de ascenso a los más altos niveles de desarrollo e integración social. Para que esto suceda es necesaria la existencia y también el desarrollo de un núcleo empresario que sustente dicho proceso. El origen social de nuestro primer núcleo empresarial surge con los primeros colonizado3 Revista de la Unión Industrial Uruguaya. Año 1903, pág. 1108. 10
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Nuevas? : Estrategias de relacionamiento entre empresarios y gobierno
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