En función de ello se ha postulado(Roncagliolo, 2009) que en la actualidad en América Latina hay un proceso de transición desde una democracia electoral hacia una democracia de Estado de Derecho, que pone énfasis en su funcionamiento. Ante ello, la importancia de tomar en cuenta que pueden existir formas democráticas pero sin su contenido, lo que ha llevado al debate entre la democracia de origen(electoral) y democracia de funcionamiento(Estado de Derecho). Se sostiene(Cameron, 2007) que no existe un déficit de democracias electorales, definidas como aquellas en las cuales se realizan elecciones universales, limpias y secretas, hay autoridades electas, derecho a elegir así como el derecho a escoger entre más de un partido. En este sentido, sostiene que todos los países gozan de elecciones. Sin embargo, esto no es suficiente para evaluar la democracia. La democracia electoral no está en crisis, pero esto no significa que no existan serios déficits democráticos y hasta problemas de estabilidad. Argumenta que los problemas de la democracia tienen su base en el constitucionalismo y en el Estado de Derecho. El referente principal para medir la democracia debe pasar del tipo de régimen político, definido como las reglas que se fijan para obtener y ejercer el poder, a una evaluación de la actuación del Estado. Por lo tanto, la evaluación sobre la existencia del Estado de Derecho incluye indicadores como la independencia del poder judicial y los niveles de corrupción. Tipología de los países según su ejercicio de la democracia. ¿Cuáles son los principales factores que llevaron a estos debates y a cambios en los significados y valoraciones de la democracia? Se plantea que el avance de procesos en varios países de la región que tienen importantes componentes del llamado “neopopulismo” en sus discursos y en algunas de sus acciones, es un factor que ha contribuido en forma importante, generando la fragmentación y confrontación señalada anteriormente. De igual forma, influyen las diversas tendencias de la llamada“nueva izquierda” latinoamericana 1 . Las iniciativas que incorporan elementos del discurso“neopopulista” se fundamentan en la contraposición entre“el pueblo” y“la oligarquía”, fomentan la inclusión de sectores excluidos, pero más como pueblo que como ciudadanos(de la Torre, 2006). De esta forma, se ha ido ampliando lo que algunos llaman una perspectiva“populista” de la democracia(de la Torre, 2006; Jácome, 2007) en la cual se sostiene que la soberanía descansa en el pueblo y que está por encima de los representantes que éste mismo ha elegido. Además, generalmente este pueblo delega en un líder esta soberanía, a través de formas directas de participación. La tendencia es que estos procesos generen formas de democracia plebiscitaria, apoyadas en gran medida por el discurso de la antipolítica-antipartido, que en la práctica debilita tanto la representación como la participación. El papel de los partidos como representantes y como ejes fundamentales de la democracia, da paso a las prácticas de la democracia directa. Sin embargo, parece haber una tendencia a que“Las reformas que 1 Un análisis más completo sobre estos dos factores puede encontrarse en Jácome, Francine (2007): ¿Renovación/resurgimiento del populismo? El caso de Venezuela y sus impactos regionales, Sao Paulo, iFHC(www.plataformademocratica.org). 3
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