Druckschrift 
Evolución/involución de la democracia en la América Latina
Entstehung
Einzelbild herunterladen
 

se aplican reformas constitucionales rechazadas por otras vías desde el poder ejecutivo y legislativo. En los tres casos se aprobaron constituciones que no cuentan con un consenso nacional, pese al respaldo que recibieron en los referendos aprobatorios, y que reflejan el proyecto político del sector oficialista, que tuvo claras ventajas en las Asambleas pero que tiene el rechazo de otros sectores. Por lo tanto, se replantean las relaciones entre el Estado, la política, la economía y la sociedad pero solamente en respuesta a un sector. En vez de crear consensos, más bien son procesos que han profundizan la polarización y la conflictividad. Las constituciones se han convertido no en un marco que establece y regula los consensos en una sociedad, sino en un escenario de confrontación política. De igual forma se ha advertido(Mayorga, 2009) sobre el peligro de que estos nuevos mecanismos se conviertan en plebiscitarios y que se esté convocando permanentemente a las urnas, debilitando la eficacia y la legitimidad de las otras instituciones democráticas. Incluso, se ha comentado la posibleinflación de referendos que puede también mostrar la incapacidad de los partidos y del sistema político de resolver los problemas. Puede más bien exacerbar la polarización en vez de servir con mecanismo generador de consensos. Lo que Romero(2006) ha llamado lasobrecarga de expectativas que se tienen con respecto a los procesos constituyentes y a las nuevas cartas magnas, pensando que se resolverán todos los problemas. Una de las interrogantes fundamentales, es si realmente hay una transición o si lo que ocurre es una profundización, con una nueva retórica de izquierda, de los tradicionales sistemas caudillistas, mesiánicos, paternalistas y clientelares. Principales dilemas de las democracias latinoamericanas En este marco, según el informe de Latinbarómetro de 2008, 63% de los latinoamericanos estiman que la democracia garantiza el derecho de participar en política y 70% sostiene que se gobierna para unos pocos y no en beneficio de la mayoría. Este informe muestra la tendencia que se venía dando en cuanto a que la valoración de la solución de los problemas económicos está por encima de los valores de la democracia: 53% señala que no les afecta que un gobierno sea no-democrático si resuelve los problemas económicos. El informe reporta la percepción que la democracia garantiza las libertades civiles y políticas, más no las sociales y económicas. Señala que la percepción es que la mayor fuente de conflictos esentre ricos y pobres seguido porempresario y trabajadores. El 48% estima que las desigualdades sociales han permanecido igual. Sin embargo, 59% considera que el voto es el mecanismo más efectivo para el cambio. Mostró que hay más crítica hacia la democracia que hacia los gobiernos. Ello indica los parámetros fundamentales de la valoración que se hace sobre la democracia y que influirá sobre los significados que se le den: liberales vs. proyectos alternativos. En este sentido, se plantea que actualmente existen dos tensiones fundamentales(ALOP, 2008). La primera, entre libertades y justicia social. Crecen las demandas de mayor inclusión política así como social y el debate actual es si la democracia debe valorar 7