producción que pasan a su control. En un estudio reciente sobre el tema(Díaz, Prat; 2010), se señalan, entre otros, los siguientes aspectos: • Desde el año 2004 las empresas del aluminio entraron en una seria crisis económica a pesar que fueron los años de bonanza de los precios mundiales del aluminio. En solo 5 años(2004- 2008), VENALUM habría duplicado sus costos de producción. Actualmente tiene una nómina cercana a los 4 mil trabajadores(aproximadamente 1.200 más que hace 5 años) además de unos 1.800 trabajadores agrupados en cooperativas que hacen labores dentro de la empresa. • ALCASA, tradicionalmente improductiva por obsolescencia tecnológica, ha generado pérdidas durante los últimos 15 años, llegando a un déficit de 980 millardos en 2008. La empresa aumentó su nómina de 2.100 trabajadores en 2004 a cerca de 3.800 en 2008. • La agudización de la crisis eléctrica y el anuncio oficial de reducir el consumo del servicio por parte de las empresas básicas ha acentuado la crisis al reducir adicionalmente el nivel de actividad. Todo ello repercute sobre las empresas que les proveen insumos (CARBONORCA, BAUXIVEN). • En el caso de SIDOR, que habiendo sido privatizada en 1997 volvió a la esfera estatal 10 años después, vio caer su producción un 17% en los 8 meses finales de 2008 tras la estatización y en 21% en el primer trimestre de 2009. • Finalmente, la estrategia gubernamental destinada a la creación de un sector pujante de pequeñas empresas(se las ha denominado desde Pequeñas y Medianas Empresas PyME’s-, pasando por cooperativas hasta empresas de producción social), parece no haber dado sus frutos. Ya sea por falta de capacidades de los nuevos emprendedores “socialistas” o por limitaciones de las políticas públicas para su desarrollo, el gobierno parece haber sido incapaz de generar un aparato productivo alternativo, alejado del criterio mercantil y de lucro, que constituya la base material de la nueva economía socialista(Alonso; 2009; 2007). En todo caso y si no mejora la capacidad del estado para asegurar la viabilidad y sostenibilidad del nuevo sector productivo“socialista”, su propuesta de cambio dependerá cada vez más de la evolución del mercado petrolero y de los excedentes de renta disponibles para financiar las ineficiencias del experimento revolucionario. La crisis del sector eléctrico Un aspecto destinado a convertirse en una seria limitación desde el lado de la demanda para la recuperación económica, adicional a la escasez de divisas y de los insumos que ellas compran, será sin duda la crisis eléctrica en pleno curso. En los últimos meses se ha agravado la misma hasta conducir a un programa de racionamiento implantado en todo el país y luego suspendido en Caracas 4 . Se argumenta para ello que alrededor del 70% de la oferta eléctrica se origina en la represa del Guri a la vez que una sequía prolongada ha llevado los niveles del embalse a un punto crítico que podría generar una crisis mayor a fines de abril, fecha en la que debería comenzar a llover. Ya sea por la insuficiencia de lluvia o por la carencia de inversiones oportunas en centrales termoeléctricas que complementasen la producción hidroeléctrica o, adicionalmente, por la falta de mantenimiento adecuado que mantendría varias turbinas fuera de funcionamiento en la represa, el hecho concreto es una cada vez más severa restricción en la provisión de 4 Actualmente reemplazado por un esquema de multas y sobreprecios a los consumos más elevados. 10
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