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Solidaridad en tiempos de crisis económica : desafíos y expectativas de los sindicatos europeos
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Wanja Lundby-Wedin Debemos restablecer a la Unión Europea para que esté al servicio de sus ciudadanos Cuando la Confederación Europea de Sindi­catos se reúna para el Congreso de Atenas en mayo de 2011, deberá enfrentarse a una Europa diferente a la del Congreso de Sevilla de 2007. Durante los años transcurridos, el Tri­bunal de Justicia de la Unión Europea( tjce ) ha asestado varios golpes al movimiento sin­dical europeo con las sentencias de los casos Viking, Laval, Rüffert y Luxembourg. Entre los ciudadanos, esto ha generado un creciente escepticismo en relación con la ue . A las sentencias mencionadas, les siguió una crisis financiera que se transformó en una crisis social y económica. Los trabajadores de todo el mundo han pagado el precio de la crisis con la pérdida del empleo, el hogar, los ahorros y la seguridad. La pobreza y el trabajo precario se multiplicaron, el poder adquisitivo se redujo y las deudas públicas aumentaron. Los trabaja­dores, sin ser los culpables, seguirán pagando a causa de la crisis durante muchos años. La forma en que las autoridades europeas abordan la crisis es realmente alarmante. La idea subyacente a la propuesta actual es que la competitividad debe fortalecerse a través de las reducciones salariales. Es un concepto peligroso. Europa nunca podrá competir(y no 18 queremos hacerlo) sobre la base de salarios bajos: tenemos que competir a partir del co­nocimiento y la competencia. El trauma de la crisis griega no tiene que ser más el generador del debate en torno a la refor­ma a largo plazo de la gobernanza económica de Europa. Sin duda, es vital para evitar que este tipo de crisis se repita, pero el tema central que impulse la reforma debe ser otro: de qué modo Europa puede lograr la consolidación fiscal mientras promueve un nuevo tipo de cre­cimiento(ecológico, inteligente e inclusivo) que será necesario para mantener la ventaja com­petitiva de Europa en un mundo globalizado. En el futuro, debemos restablecer a la Unión Europea para que esté al servicio de sus ciu­dadanos. No hay ninguna asociación política que exista solo para misma, ya sea local, regional, nacional o internacional. Las institu­ciones y la Unión Europea cumplen su propó­sito al tratar las preocupaciones y resolver los problemas de sus ciudadanos. Para ello, la ue necesita encontrar un mejor equilibrio en el Tratado entre los derechos sindicales fundamentales y las libertades eco­nómicas. No obstante, tras las sentencias del