Druckschrift 
Solidaridad en tiempos de crisis económica : desafíos y expectativas de los sindicatos europeos
Entstehung
Einzelbild herunterladen
 

Jaroslav Zavadil La solidaridad sigue siendo nuestro principio común La cmkos cree que la función de la ces en el proceso de integración europea es fundamen­tal. Cuando los preparativos para la adhesión a la ue se iniciaron en la República Checa, la cmkos ya era miembro de la ces . Gracias a la ces , fuimos incluidos en las estructuras euro­peas en el nivel más alto. La voluntad de la ces y de sus afiliados de tener esta forma de actuar quizá no se aprecie aún como un gesto muy importante e, incluso, histórico. Representa un compromiso mutuo de cultivar en forma con­junta el modelo social europeo y se basó en la firme convicción de que juntos podríamos construir una economía de mercado social y controlar la globalización acelerada. Nuestro objetivo ha sido reproducir los altos estánda­res europeos y probar que todos somos inter­locutores iguales y que nuestra ambición es garantizar que todos los trabajadores reciban salarios justos, que vivan y trabajen en condi­ciones decentes y que no sean sometidos a la permanente amenaza de dumping social. En el momento de la adhesión a la ue , la Re­pública Checa se encontraba en proceso de transformación a una economía de mercado, que condujo a la creación de una economía extremadamente abierta, y la globalización cobraba fuerza rápidamente. Pensamos que no todos comprendieron ni percibieron clara y cabalmente estos complicados problemas. Nuestros vecinos alemanes, por su experien­cia con la integración de la antigua Repúbli­ca Democrática Alemana, actuaron quizá con mayor sensibilidad, aunque no en todos los casos. En la República Checa, estamos preocupa­dos por la pérdida de la soberanía económica e industrial(debido a la pérdida de producción nacional, al cierre de, incluso, empresas prós­peras a causa de la ampliación de las empre­sas transnacionales y a la fuga de ganancias significativas que no se reinvierten en el país), mientras que los antiguos Estados miembro de la ue temen transferir la producción y los servicios a las regiones«más económicas». La crisis ha exacerbado estas preocupacio­nes, a las que se utiliza para debilitar a los sindicatos y para fortalecer los enfoques ba­sados en el principio de«la caridad empieza por casa». En la actualidad, no cabe duda de que los sin­dicatos son el interlocutor principal, y acaso el único, capaz de contrarrestar los intereses comerciales y los reiterados ataques contra 25