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Los desafíos de la seguridad transfronteriza : perspectivas de los acuerdos de seguridad en el norte de América del Sur
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Por otra parte, en el estado Bolívar, se observa mayor actividad de interrelación socioeconómica entre las poblaciones de ambos países, motivado a la existencia de la única vía de acceso terrestre entre Brasil y Venezuela que permite la conexión del país con el norte y el nordeste brasilero prácticamente aislado del sur desarrollado de Brasil. El ingreso de Venezuela al MERCOSUR la da una importancia vital a esta vía de comunicación que permite a Venezuela el ingreso al importante mercado de los estados Amazonas, Roraima, Pará y Amapá y al Brasil al mercado venezolano así como el acceso al Caribe. En cuanto a la presencia militar en la zona fronteriza, el dispositivo operacional de Brasil a través de los Pelotones Especiales de Fronteras, se encuentra desplegado en forma más armónica y secuencial que en Venezuela, lo que le permite proyectar el ejercicio de soberanía en una forma más efectiva. En Venezuela, se avanza en este sentido y la puesta en vigencia de la Base Logística de La Esmeralda y el mejoramiento de los puestos fronterizos de Parima B y Delgado Chalbaud en el Alto Orinoco, así lo confirman. El ambiente operacional amazónico dificulta el empleo y la movilización de grandes unidades militares, así como operaciones de contacto directo por lo que la utilización de pequeñas unidades militares facilitan el cumplimiento de la misión con menor esfuerzo logístico. Es indiscutible que Brasil está tecnológicamente mejor preparado para mantener la vigilancia y seguridad de su territorio en función de la puesta en vigencia del SIVAM SIPAM y en consecuencia plantea para Venezuela un reto de implementar en su justa dimensión una estrategia de vigilancia y seguridad de su territorio amazónico fronterizo tomando en consideración el aumento de la amenaza de la minería ilegal, narcotráfico, protección ambiental y al indígena. IV. Agenda de seguridad con Guyana La vecindad entre Venezuela y Guyana históricamente ha sido accidentada desde sus inicios como colonia inglesa y actualmente como país independiente. Las condiciones atípicas en que se llevó a efecto el proceso de delimitación a finales del siglo XIX en el que se le cercena a Venezuela su territorio Esequibo, marcó la pauta de la relación entre ambas naciones. Aunque Guyana ocupa y ejerce el gobierno sobre este territorio, Venezuela mantiene el proceso de reclamación de esta vasta región por considerar nulo e irrito el laudo arbitral de 1899 en el cual se emite la sentencia de delimitación. El desconocimiento de la sentencia y el proceso de reclamación actual por parte de Venezuela, generan un estado de indefinición de la frontera entre ambos países por cuanto Venezuela sólo reconoce como su límite el Río Esequibo y Guyana el heredado de la corona inglesa, situación que dificulta el entendimiento de ambos países para el manejo de la relación de vecindad. La Zona en Reclamación La Zona en Reclamación del Territorio Esequibo, aledaña con los estados Delta Amacuro y Bolívar, se caracteriza por ser un área de poco desarrollo social y económico, de poca presencia gubernamental guyanesa y escasamente poblada por indígenas amerindios y descendientes de negros africanos, hindúes y asiáticos provenientes de colonias inglesas que presentan dificultades de integración étnica y social por la condiciones de castas sociales y políticas que impera en Guyana. Económicamente, las principales actividades están representadas por la extractiva, especialmente la minera y la maderera que generan gran impacto ambiental y ecológico en los recursos naturales de la zona. Región boscosa con dificultades de desarrollo de las vías de comunicación terrestre que conlleva a la utilización de las vías fluviales, en especial la de los ríos Cuyuní, Mazaruni y Esequibo. Su principal 25