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Panorama sindical de Venezuela
Entstehung
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Fueron las conducciones nacionales de los par­tidos las que acordaron previamente la refor­ma con el gobierno del ex presidente Rafael Caldera para que después recién de ese acuer­do, el movimiento sindical y sus técnicos die­ran forma y viabilizaran la necesaria reforma laboral. En el país esta reforma se venía discutiendo desde hace bastante tiempo y un año antes (1996) se había acordado una modificación de la LOT, en lo referido al cálculo de las presta­ciones(mecanismo de ahorro forzoso con apor­tes del empleador y del empleado vigente en el país desde el año 1973), técnicamente más fun­damentada y con mayores beneficios tanto en el sector de los empleadores como para el sec­tor de los trabajadores, por ejemplo no se con­sagra automáticamente, en relación al salario mínimo, la indexación sino que se daba un pla­zo de tres años para equiparar los aumentos del salario mínimo a la inflación. Esta medida tendía a que sobre todo la pequeña y mediana industria, tuviera tiempo de reponerse de lo que significaba un aumento salarial de 125%. En relación a los trabajadores aceptaba la dismi­nución de la penalidad sobre el despido, de la llamada«doble» sin limites a 12 salarios como tope, en la reforma acordada en 1997 esta pe­nalidad fue acordada en 5 salarios. Lo que la faltó a la reforma de 1996 fue el acuer­do de las cúpulas partidistas en ese entonces mayoritaria, y por ese motivo no llegó a darse. Debemos recordar que cuando se decidió dar luz verde a la reforma en una asamblea de di­rectivos sindicales en la casa sindical del Paraí­so en la ciudad de Caracas estuvieron presen­tes el entonces secretario general de AD(Luis Alfaro Ucero) como el secretario general de COPEI(Donald Ramírez) para«convencer» a todos los dirigentes sindicales de la necesidad de la reforma. La relación partidos sindicatos en Venezuela era de subordinación del sindicato hacia el partido. Esa era la realidad política sindical en el país hasta diciembre de 1998, fecha en que los par­tidos tradicionales de Venezuela son barridos del escenario político. 10 etapa: Y llegó el comandante... A partir del triunfo electoral de Hugo Chávez, en diciembre de 1998, los sindicatos en Vene­zuela, viven una etapa de desconcierto y confu­sión, principalmente la mayor organización sin­dical, la CTV(Confederación de Trabajadores de Venezuela), que aún no atina a darse una política coherente ante la nueva y compleja rea­lidad que vive el país. En ese momento los sindicatos quedan a al deriva, principalmente la central más numero­sa, la CTV, que al desaparecer prácticamente del escenario político los dos principales parti­dos denominados«puntofijistas», acción Demo­crática y COPEI, quedan a la deriva sin la«guía» que le proporcionaban estas tradicionales fuer­zas políticas. El fenómeno Chávez golpea al movimiento sin­dical en la tradicional brújula política y deja sin piso al accionar tradicional de los sindicatos. Esta valoración para nada es negativa, pues los que pensábamos que era necesario esa inde­pendencia del movimiento sindical en relación a los partidos, podíamos decir que había llega­do la hora de construir sindicatos con concien­cia de clases e independientes de factores ex­ternos. Lamentablemente no ocurrió esta«liberación» de los sindicatos del yugo partidista, como lo veremos más adelante. El gobierno de Chavez parece tener una vi­sión opuesta no sólo al sindicalismo tradi­cional, sino hacia todo el movimiento sindi­cal. Para la visión del presidente la ecuación perfecta es la esbozada por el teórico Argen­tino Norberto Ceresole [3] , la ecuación«cau­dillo, ejército y pueblo sin intermediarios», y en esa ecuación el sindicalismo no juega ningún rol. Esta concepción con tintes autoritarios y paternalistas ataca al centro mismo del ac­cionar sindical. Este gobierno no se ha de­mostrado partidario de la contratación co­lectiva y de la libertad sindical. En boca de