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Panorama sindical de Venezuela
Entstehung
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Fue la confederación la que cargó con gran parte de la derrota, no solamente porque apareció como la primera fuerza en apoyarla sino ade­más porque: muchos de sus trabajadores no cobraron los días que estuvieron parados; los sindicatos se vieron obligados a hacer negocia­ciones a la baja, como por ejemplo aceptando la congelación de contratos, despidos«tempo­rales», etc. Pero además, fueron los trabajado­res junto con las personas de menores recur­sos los que más sufrieron durante el paro los problemas de desabastecimiento. Una de las lecciones que extrajo el gobierno del paro fue que si la CTV había sido uno de sus pilares, la necesidad de derrotarla se hacía cada vez más imperiosa. De esa forma, derrotado el actor político, se pasó a una nueva estrategia: El desmantelamiento del movimiento sindical A partir del 2003 se observa un cambio en la ac­ción gubernamental en su manejo de las relacio­nes sindicales, la cual no es ajena a los cambios expresados en la política laboral para la reactivación del empleo. Las nuevas orientacio­nes parecieran cumplir el mismo objetivo(o al menos ser uno de ellos) pero los mecanismos empleados han sido muy diferentes y más difíci­les de ser confrontados entre otras cosas por­que cuentan con el apoyo denominado popular: Las cooperativas de trabajo asociado Las misiones La muy particular visión de la«cogestión re­volucionaria» La toma de empresas Las nuevas políticas tienen la peculiaridad de que afectan al movimiento sindical porque le restan fuerza desde abajo. La que tiene mayores con­secuencias sobre él son las cooperativas, ya que a través de ellas se están extrayendo trabajado­res de la relación formal de trabajo para conver­tirlos en trabajadores subcontratados no sindicali­zados. Pero además de esas políticas de corte popu­lar, el gobierno ha utilizado otras argucias y con­cretamente ha hecho uso de prácticas violatorias directas. Esas medidas que tuvieron y siguen teniendo fuertes consecuencias sobre su capa­cidad de movilización y de negociación fueron la persecución por el«delito» de firmar contra el Presidente para solicitar el referéndum revocatorio en el 2004, y el paralelismo sindical para quitarle la titularidad de las convenciones colectivas. Si bien dirigentes del Comité Ejecu­tivo hicieron reiteradas denuncias sobre estos hechos, lo más importante del esfuerzo de la CTV estuvo en la campaña por el, en el refe­réndum del 2004, por lo que los asuntos propia­mente laborales quedaron de lado. Cabe enton­ces la pregunta ¿Y la agenda laboral?. En todo ese período la CTV dio la cara por la oposición, fue aliada con Fedecámaras, por lo que le toca responder a la pregunta ¿Y qué provecho ha sacado el movimiento sindical de su alianza con Fedecámaras?. Es evidente que nada positivo para los trabajadores. Este es el actual panorama sindical venezolano de extrema debilidad y alta polarizacion, ade­más con profundas contradicciones que pare­cen insalvables. También el poco roce interna­cional del sindicalismo venezolano ha contribui­do a su paulatino aislamiento de la solidaridad de otras organizaciones fuera del país. Por todo ello afirmamos que el movimiento sindical ve­nezolano pasa en la actualidad por su hora menguada. 18