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Género, políticas públicas y promoción de la calidad de vida
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110 Magally Huggins Castañeda largo plazo. Para mejor comprensión, permitámonos un ejercicio a fin de visualizar la articulación de la violencia intrafamiliar y la vio­lencia común, y los accidentes de tránsito utilizando la categoría de género en la construcción del sujeto de la violencia. Género y construcción del sujeto de la violencia Lo hasta aquí expuesto evidencia que la violencia es una probabi­lidad de acción o un factor de riesgo que se atravesará en cualquier momento del ciclo de la vida de los hombres y, a través de ellos, a muchas mujeres. Además, que ésta no es solamente producto de la pobreza o la inequidad en las oportunidades de acceso a recursos y servicios para toda la población, aun cuando es obvio que la pobreza potencia el aprendizaje de la violencia como forma de relación y modo de vida. La violencia, o las formas de expresión de la violencia que esta­mos estudiando en este trabajo, son realidades multicausales y com­plejas que atraviesan todos los sectores, regiones y territorios socia­les de convivencia y que, además, tienen un alto componente de la construcción de la masculinidad, es decir, de género. Los homicidios y los accidentes de tránsito son un problema mundial al igual que la violencia intrafamiliar, aun cuando los primeros se expresen en la esfera de lo público y la última en la esfera de lo privado. Desde este enfoque queremos articular las categorías de clase, ine­quidad, impunidad e intolerancia que usualmente se citan para expli­car la violencia en sus diferentes formas de expresión con una realidad que frecuentemente dejamos de lado: que el ser humano –hombres y mujeres– no son violentos por naturaleza, sino que la violencia se aprende y se convierte en una forma de resolver conflictos y de rela­cionarse y, por qué no decirlo, hasta en un modo de vida, en espacios y tiempo concretos. Y es en la confluencia de todos los factores en un espacio y un tiem­po histórico determinado en donde esas realidades complejas llama­das violencia común o violencia intrafamiliar, se estructuran en los sujetos que la actúan y se expresan a través de ellas. La estructuración subjetiva de la violencia se inicia durante el desarrollo humano desde los primeros momentos de la vida en el entorno social específico o grupo familiar, el cual, a su vez, es el mediador intergeneracional por excelencia con el entorno más o menos gratificante o más o menos