3. Los acuerdos de integración Tanto desde la CAN como desde el MERCOSUR –así como desde el acuerdo centroamericano- y la propia UNASUR, es posible y necesario contribuir a recuperar – con las renovaciones necesarias- el sentido autonomista de la integración regional. Les corresponde, con ese propósito claro, evitar la tentación de la disolución en relaciones bilaterales –intra o extra regionales- y la de la regresión a un esquema integracionista ideologizado, económicamente cerrado y militarmente defensivo. Suramérica –y en su especificidad, también Centroamérica- han acumulado un capital institucional muy importante en compromisos sobre gobernabilidad democrática y seguridad cooperativa y humana que es este el momento de renovar para fortalecer. En ello, tanto el trabajo desde dentro de las sociedades como la más activa participación de países clave, sugeridos en los puntos precedentes, son indispensables. A semejanza de lo planteado para los gobiernos, desde los esquemas de integración no cabe la separación de lo técnico y lo político, en los términos ya descritos. Los únicos cónsonos con el propósito final de desarrollo integral que todos los acuerdos de integración fueron asumiendo a lo largo de los años. 11
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Integración, gobernabilidad y seguridad regional en la América Latina de los inicios del siglo XXI : bajo el signo de la fragmentación
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