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Situación actual y perspectivas de la democracia en Venezuela
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conciencia de los ciudadanos y, por último, igualdad en las condiciones de la competición electoral. Quedan enunciadas, entonces, las premisas que constituyen el deber ser de la democracia, su sustancia real y esencial. Es necesario ahora contrastarlas con las características del régimen que gobierna a Venezuela. Dicho contraste arrojará una cierta purificación del término democracia. Caracterización del régimen político venezolano: Una mirada al presente Punto previo: el perfecto justo y el perfecto injusto Acaso el mejor punto de partida para caracterizar el régimen de Hugo Chávez, es la referencia platónica del perfecto justo y el perfecto injusto. El perfecto justo es aquel que obra justamente y se abraza a la justicia aunque parezca injusto ante los ojos de los demás. El perfecto injusto, por el contrario, es quien actúa injustamente, es injusto y no lo parece. Con esta idea, Platón estableció una de las verdades vacilares de la filosofía política: todo régimen, tanto justo como injusto, aspira y necesita factores de legitimidad que le permitan mandar y exigir obediencia. En el caso de los regímenes justos, la legitimidad es una situación de justicia intrínseca que se manifiesta exteriormente, especialmente ante los gobernados. En el caso de los regímenes injustos, la legitimidad es siempre un elemento externo, un ropaje exógeno que no se corresponde con el modo de ser de la injusticia y, por lo tanto, aparece como un fenómeno de mera apariencia, irreal y mentiroso. Aplicando lo anterior al régimen bolivariano, qué duda cabe que tiene necesidad de simular legitimidad. Necesidad que, podría decirse, constituye uno de sus principales problemas. Tiene necesidad de mentir porque tiene necesidad de ocultar la injusticia y de simular la justicia. Ello, como se advierte, conlleva a que la mentira sea un elemento existencial del régimen bolivariano. Una clave hermenéutica con la que se lo puede interpretar atinadamente. En este sentido, dentro de las realidades que constriñen a Hugo Chávez a ocultar su injusticia y a simular una justicia que le es ajena se hallan, precisamente, las seis premisas del deber ser de la democracia explicadas anteriormente. En cuanto gobernante injusto, tiene la necesidad de aparentar democracia en donde no hay más que autocracia. A continuación se analizará brevemente cómo se presentan las premisas del deber ser de la democracia en la Venezuela de hoy. Sin embargo, para ser coherentes con el propósito de mantener la pureza de los términos, se les calificarán como premisas del no-ser de la democracia. El no-ser de la democracia A continuación se hará referencia a lo que no es de la esencia de la democracia, lo que se tiene en Venezuela. Se realizará, por supuesto, asumiendo como norma lo 10