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La política exterior del gobierno bolivariano y sus implicaciones en el plano doméstico
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Presentación El documento que se desarrolla a continuación analiza la política exterior que desde 1999 viene desarrollando el gobierno de Venezuela, desde la perspectiva de sus impactos sobre dimensiones clave de la vida de los venezolanos. Invita a reflexionar sobre la gestión gubernamental desde un ángulo poco cultivado pero cada vez más importante, a la par de sensibilizar socialmente respecto a implicaciones fundamentales, inmediatas y mediatas, directas e indirectas, que los propósitos, procedimientos, decisiones y compromisos internacionales del gobierno tienen domésticamente sobre todos los sectores de la sociedad, incluidos naturalmente los más vulnerables y sensibles a los resultados y consecuencias de la forma como se ha conducido la política exterior. Tras una breve pero necesaria introducción a las características de la actuación internacional del gobierno bolivariano desde la perspectiva recién mencionada –su impacto en la sociedad venezolana– la parte central de este documento presentará el diagnóstico general respecto al balance doméstico de once años de gestión internacional. Una breve sección final presentará un cuadro de tendencias y una propuesta preliminar para la discusión de posibles respuestas y propuestas desde la sociedad política y civil organizada, con miras a contribuir a la comprensión e inserción argumentada de este tema en la agenda del debate público. La política exterior y la sociedad venezolana. Lo que cambió desde 1999 Aunque desde mediados del siglo XX, un número creciente de asuntos de la política exterior fue ganando espacio en las preocupaciones públicas de la sociedad venezolana, entre 1959 y 1999 dos conjuntos de condiciones restringieron el alcance de esa atención. En general, y como primera consideración, estaba la tradicional separación entre los asuntos nacionales y los internacionales que, no obstante irse borrando con los años, estimulaba el trato diferenciado y análisis experto de los temas asociados con la diplomacia y seguridad nacional. En segundo lugar, en la cultura política e institucional de la diplomacia venezolana se fue haciendo común y compartida la máxima de prudencia que aconsejaba evitar el debate público en torno a temas sensibles para el interés nacional. Esto se reflejaba y compensaba institucionalmente por la existencia de un Congreso pluripartidista cuyas atribuciones constitucionales incluían el control sobre cuestiones clave de la política exterior, operando de esa manera como contrapeso al presidencialismo. Ese espacio institucional se fue complementando con la creación de instancias de asesoramiento que abrían canales de consulta con los sectores de la sociedad relevantes para ciertos temas, entre los cuales se encuentran comisiones tan diversas como la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores creada en 1977 y el sistema de comisiones para atender las relaciones con Colombia acordado entre 1989 y 1990. Quepa anotar que ninguna de esas comisiones funciona en la actualidad. La presentación y difusión anual de las memorias y cuentas ministeriales, incluida la del Ministerio de Relaciones Exteriores, dejaban constancia pública escrita de las iniciativas 1