12 2. La visión de los actores sobre la participación social en el gobierno del Frente Amplio Uno de los ejes de debate o discusión en torno a los logros y las asignaturas pendientes de las diversas iniciativas que impulsó el gobierno del Frente Amplio entre 2005 y 2009, con el objetivo de promover la participación social, es el propio concepto de participación del que parten los actores involucrados(gobierno, osc , sindicatos, cámaras empresariales, etc.) en esos procesos. La primera constatación que surge de la recolección de opiniones y evaluaciones entre los informantes calificados que fueron entrevistados para este trabajo—seguramente esperable— es la pluralidad y heterogeneidad de visiones o definiciones del concepto de participación. Estas distintas visiones no necesariamente se explican por el carácter social, económico o político del actor o agente que las expresa; en este sentido, corresponde señalar algunas coincidencias observadas entre actores sindicales, empresariales y de gobierno, así como cierta distancia entre quienes provienen del campo de la sociedad civil organizada—en particular de las ong — y quienes forman parte del campo de las instituciones de gobierno. Más allá de los posibles alineamientos que se puedan trazar entre percepciones u opiniones y posiciones institucionales, resulta de interés señalar los puntos de divergencia y coincidencia en torno al concepto de participación social. Un primer punto que surge de las entrevistas realizadas es el carácter de la participación; esto es, si la participación social—y, por tanto, su estimulación o promoción por el gobierno— representa un fin en sí mismo, o si esta adquiere sentido o valor en tanto represente un medio para alcanzar fines últimos. Más allá del acuerdo entre todos los actores en torno al valor de la participación como praxis necesaria en todo sistema político democrático, más allá de su utilidad como medio o instrumento, la discusión acerca de si las iniciativas destinadas a promover la participación deben o no partir de una definición clara con respecto a los objetivos y resultados a lograr parece relevante. En este sentido, algunos de los informantes calificados pertenecientes a las osc expresaron la necesidad de vincular las iniciativas de promoción de la participación con objetivos precisos:«La participación tiene que tener objetivos claros, no es un fin en sí mismo. Me parece que ahí es donde ha habido cierta ambigüedad: darles a los ámbitos de participación un fin en sí mismo, participar porque se es democrático. Y yo no participo porque soy democrática; participo porque me interesa incidir, cambiar, modificar, decir mi opinión; tengo, sea a nivel ciudadano o a nivel organizacional, un objetivo en la participación».( icsc ) Asociada a esta noción de la participación como un mecanismo para alcanzar objetivos, defender intereses e incidir en el diseño y ejecución de políticas, aparece en una de las entrevistas el cuestionamiento a la búsqueda de una definición única o totalizadora del concepto de participación social:«No hay una definición de participación que sea neutral a la coyuntura histórica[…] por lo tanto no hay un formato único de participación[…] lo que puede haber es un concepto de promover la participación,
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Estado, sociedad y participación social en el gobierno del Frente Amplio : análisis de algunas experiencias
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