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Hacia un fortalecimiento de derechos laborales en el trabajo de hogar : algunas experiencias de América Latina
Entstehung
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A partir de la aprobación de la ley que regula el trabajo doméstico en noviembre de 2006, también comenzó un proceso de avances en y con distintos organismos: 1. Ministerio de Trabajo y Seguridad Social ( mtss ), por medio de la Comisión Tripartita de Género e Igualdad de Oportunidades, y en el ámbito de los consejos de salarios. 2. Instituto Nacional de la Mujer( inamu ), que desarrolla su actividad en la órbita del Minis­terio de Desarrollo Social( mides ) y potencia la transversalidad a todos los sectores. 3. bps , mediante el cual se ha realizado una serie de campañas de sensibilización y di­fusión de derechos por distintos medios de comunicación, algunos fuera de los pa­rámetros clásicos de difusión. Estas acciones han incidido en el proceso de formalización e inclusión de los trabajadores domésticos en la seguridad social. La promoción de leyes ya existentes y la apro­bación y aplicación de nuevas han aportado positivamente a estos avances y a la imple­mentación de políticas sociales generales y también focalizadas. Este documento pretende resumir la historia del servicio doméstico para facilitar la formalización y el acceso a los derechos laborales y de seguri­dad social de los/as trabajadores/as del servicio doméstico, y constituirse en referente para otros sectores que desarrollen su actividad en simila­res condiciones, y poder, así, proyectar planes de acción en lo nacional y regional. 2. Contexto uruguayo a) Aspectos socioeconómicos Consideramos algunos indicadores para ubi­car la situación de la mujer, especialmente de la trabajadora doméstica, en la realidad uru­ Datos correspondientes al año 2008. Avances del sector doméstico uruguayo guaya y darnos cuenta del contexto en el que se desarrollan la actividad sindical y laboral. Hay 113 mujeres por cada 100 varones. Este valor aumenta en la capital del país donde las mujeres ascienden a 120 por cada 100 varones. A mayor edad se revela una mayor presen­cia femenina, lo que implica que la mayoría de las personas mayores son mujeres. La esperanza de vida al nacimiento de la mujer es mayor que la de los varones. La mayoría de las personas mayores vul­nerables y con problemas de salud son mujeres. La mayoría de las personas mayores so­las son mujeres. Esto en parte se explica por la mayor esperanza de vida de la mujer respecto al hombre. Tres de cada 10 hogares son biparentales con hijos de ambos, seguidos por un 21% de hogares unipersonales y un 17% de ho­gares biparentales sin hijos. Los hogares monoparentales son el 12% del total de hogares, y la mayoría tiene je­fatura femenina. Los hogares monoparentales femeninos están sobrerrepresentados en el primer quintil de ingresos. La familia tipo es menos estable, son más frecuentes las uniones matrimoniales libres. La tasa de actividad presenta diferencias claras entre mujeres y hombres, y estas dife­rencias son mayores en el interior del país. En la tasa de desempleo se visualiza una bre­cha importante entre hombres y mujeres. Con relación a los sectores de actividad hay un sesgo de género, ya que el 50% de las mujeres ocupadas se concentra en los servicios sociales y de cuidado, comercio, hoteles y restaurantes. Las mujeres son la mitad de la población mundial. Las mujeres son un tercio de la fuerza de trabajo reco­nocida en el mundo. Realizan las dos terceras partes de las horas de trabajo remunerado y no remunerado. Ariel Ferrari, María Celia Vence 59