una metodología comparable demuestra que, también en el sector manufacturero, alrededor de 40 por ciento de las empresas no crean juntas de vigilancia, a pesar de superar el umbral legal(Troch 2009). No obstante, existe una disputa científica en torno al tamaño real de este vacío participativo, motivada por consideraciones metodológicas que no pretendemos profundizar en el presente trabajo. En consecuencia, la implementación de la Ley sobre Participación de un Tercio abre pistas para nuevos estudios dirigidos a precisar metodológicamente el mencionado vacío participativo o de juntas de vigilancia, a fin de determinar la extensión de esta zona sin cogestión empresarial. Al propio tiempo es indispensable identificar las causas de esta desviación práctica de la norma jurídica. No cabe duda respecto de la existencia de una zona sin cogestión empresarial. La evasión de las normas establecidas en la Ley sobre Participación de un Tercio representa un desafío para la política de cogestión que debe ser abordado a partir de la comprobación científica de este problema de implementación, con el fin de definir medidas que puedan corregir esta desviación. El balance preliminar evidencia la necesidad de modernizar la cogestión en las juntas de vigilancia, teniendo en cuenta los cambios del contexto social y económico, y la presión que enfrentan los actores de la cogestión empresarial en este sentido. Ya mencionamos algunos de los ajustes sistémicos que deberían generar una ofensiva argumentativa destinada a perfeccionar la cogestión empresarial(v. Cap. 6). Ahora bien, como es sabido que los críticos de la cogestión empresarial frecuentemente la cuestionan señalando su impacto económico, razón por la que analizaremos a continuación su legitimación económica. Nuestro objetivo es arrojar luz sobre una controversia en torno a las ventajas o desventajas competitivas de la cogestión empresarial. 3.2 Efectos económicos de la cogestión empresarial: Un discurso cuestionado El hecho que el derecho de sociedades europeo facilite la evasión de la cogestión empresarial alemana y que algunas empresas la hayan practicado es mencionado por críticos de la cogestión como indicio de que se la considera como desventaja competitiva (v. Cap. 4). ¿Refleja esta apreciación una realidad o expresa, más bien, una posición anti-cogestión del gremio patronal? Los estudios sobre cogestión basados en consideraciones económicas permiten dar respuestas a esta pregunta. En el contexto de una corriente investigativa relativamente nueva, iniciada en los años de la década del 90, algunos análisis econométricos sobre la cogestión generaron nuevos impulsos metodológicos para el estudio del impacto de la cogestión desde la perspectiva de la competencia internacional o las interrelaciones entre cogestión y competitividad. En estas investigaciones, se estudia los efectos económicos de la cogestión sobre la productividad, el nivel de los salarios, la inversión, etcétera. En una primera fase, los resultados sirvieron para plantear la necesidad de legitimación económica de la cogestión empresarial alemana. Sin embargo, si se hace un balance actualizado de los estudios sobre diversos datos acerca del rendimiento de las empresas bajo régimen de cogestión empresarial, se llega a la conclusión de que la exigencia de legitimación económica no se fundamenta en argumentos científicos, dado que los diversos enfoques metodológicos arrojan resultados controversiales y pueden reflejar los intereses de los investigadores. El análisis de proyectos de esa fase de 24
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Perspectivas de la cogestión empresarial en Alemania : paralización injustificada de la obra política? ; Informe comisionado por el Departamento de Política Económica y Social de la Fundación Friedrich Ebert
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