Problema 3 s Estructurales El mercado laboral uruguayo presentaba problemas estructurales en los años 90 que se acentúan con la crisis económica. El desempleo y la ausencia de un trabajo decente ya afectaba a lo largo de toda la década del 90 fundamentalmente a jóvenes, mujeres e individuos con menor nivel educativo. En primer lugar, las mujeres sufren a lo largo de toda la década un diferencial en materia salarial y en materia de igualdad de acceso de acuerdo a su nivel educativo. Se constata que no existe un problema de inserción de la mujer en mercado laboral, ya que de cada tres nuevos empleos, dos son ocupados por mujeres, sino de la calidad de los puestos obtenidos. En la mayoría de los casos, ante igual formación los empleadores prefieren a los hombres. La diferencia en materia de calidad de empleo no se fundamenta en razones de costo laboral sino en pautas culturales. Con relación al tema de la feminización del mercado de trabajo, una investigación reciente realizada para América Latina, incluido Uruguay, compara las remuneraciones de hombres y mujeres. En contra de la creencia general, las mujeres no resultan«más caras» que los hombres para las empresas. Estimando los costos de maternidad, los estudios realizados por la OIT, concluyen que son superiores a los de los hombres en menos del 1%. Mientras que, el salario de la mujer es en promedio un 20% inferior al del hombre. Por lo que, un sobrecosto de un 1% no es una carga significativa para una empresa. Asimismo, los costos asociados a la maternidad, no son asumidos por la empresa sino por el Estado e incluso la investigación confirma que durante el período de licencia la tendencia es a no contratar reemplazantes(Abramo, 2002). Junto al diferencial de género se comprueba a lo largo de la década que el nivel educativo se transforma en otro problema estructural. Los problemas de empleo crecen a lo largo de la década, aumenta el desempleo estructural y los trabajos de mala calidad. El aumento del dumping social, se transforma en el primer gran impacto de la apertura comercial. De esta manera los trabajadores en general han sufrido un deterioro en las condiciones de trabajo, perdiendo en los hechos importantes logros obtenidos, en beneficio de la empresa, que en base a la flexibilidad obtiene mayor competitividad. La severa recesión económica que se inicia en 1999, acentúa los impactos negativos que ya experimentaba el mercado de trabajo. Las cifras se vuelven críticas en estos años, los tiempos para la recuperación del abatido mercado laboral parecen lentos y requieren de políticas activas de generación de empleo decente. 16
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Sindicatos frente al impacto de la transformacion del mercado laboral
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