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Sindicatos frente al impacto de la transformacion del mercado laboral
Entstehung
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Las transformaciones en los 90 demuestran ser una moneda de dos caras: si bien contribuye­ron a un aumento del valor y del volumen de las exportaciones no fueron capaces de crear empleos al mismo ritmo que los destruyeron. Las altas tasas de desempleo, la mayor dispa­ridad en la calidad de los empleos y en los in­gresos laborales han instalado en la agenda política la pertinencia de políticas activas para superar dichos problemas,así como las conse­cuencias sociales que conllevan: pobreza y exclusión social. A esto se agrega, el repliegue de las proteccio­nes y las seguridades del Estado sobre la vida los/as trabajadores/as. La flexibilización labo­ral, impacta fuerte y negativamente sobre la estructura laboral, donde los/as trabajadores/ as pierden ingresos y condiciones laborales, lo que se refleja en una caída tanto cuantitativa como cualitativa de convenios colectivos cele­brados y en una progresiva y constante caída de sus ingresos. De esta manera los trabaja­dores en general han sufrido un deterioro en las condiciones de trabajo, perdiendo en los hechos importantes logros obtenidos, a fin de obtener la empresa mayor competitividad ga­nando flexibilidad. Las empresas optaron por una reducción de costos laborales y la incorpo­ración de tecnología, para no desaparecer, esto condujo a un aumento del desempleo y a una baja en la calidad de vida de los/as trabajado­res/as. 34 9 Conclusiones Las características mencionadas sobre la evo­lución de los mercados de trabajo, precariedad, feminización, disminución del empleo público, desempleo, atomización del tamaño de las em­presas del sector industrial, redistribución es­pacial de la actividad económica– apuntan a una crisis de las bases de sustentación del sin­dicalismo. El costo que la afiliación mantiene en la actua­lidad es muy alto con relación al beneficio que de ella se desprende. Dentro de un escenario con disminución salarial e inestabilidad, donde jóvenes y mujeres han debido ingresar al mer­cado de trabajo, donde el desempleo crece jun­to al cierre de las empresas, donde la capaci­dad sindical para la negociación ha caído sustancialmente y en donde el sindicato ya no puede asegurar como antes los puestos de tra­bajo, los costos para mantenerse afiliado o para ingresar al sindicato son altos. A esto se suma que más allá de la cuota pagada por la afilia­ción deberán realizar las movilizaciones que el sindicato plantee perdiendo jornadas de traba­jo. Esto no sólo implica una caída de sus ingre­sos, sino que en muchos casos termina siendo un blanco fácil para aquellos empresarios que necesiten disminuir su planilla de trabajadores/ as. Esta realidad es innegable para el movi­miento sindical. La problemática del mercado laboral, suman­do a las negativas proyecciones en materia de