3. La construcción del enemigo «El perímetro de nuestra libertad es marcado por el nivel de poder que podremos conquistar». Así hablaba el joven Orbán en 1990: era el tiempo cuando se lo consideraba un líder carismático, además de liberal. Su movimiento era financiado por la fundación Soros – gracias a la cual el fundador de Fidesz también había conseguido una beca para estudiar en Oxford – aunque en pocos años George Soros llegaría a ser el blanco preferido del primer ministro húngaro. Sin embargo, todavía parecía lejos aquel verano de 2014 cuando el primer ministro, durante su comparecencia en Tusnádfürdő, en Rumania, pronun ció su discurso-manifiesto sobre el«Estado iliberal». En todo caso la cifra del líder húngaro siempre era la misma: la obsesión constante por el poder. Y es precisamente esta obsesión que explica la deriva autocrática, al manifestarse claramente a partir de la victoria electoral de 2010. Tras su experiencia como primer ministro desde 1998 hasta 2002 Orbán experimentó qué significa perder el poder. Cuando consiguió volver al gobierno en 2010 esta ba dispuesto a agarrarse al poder a toda costa, incluso alterando los equilibrios democráticos. El secreto del agresivo regreso de Orbán al poder estriba en la“fórmula Finkelstein”. Se trata de una fórmula en negativo: no por algo, sino contra algo. El autor es el estratega republicano Arthur Jay Finkelstein, asesor de Ronald Reagan y Benjamin Netanyahu, con el que el líder de Fidesz ya se había consultado. A partir de 2008, junto con el delfín George Birnbaum, Finkelstein vino organizando la campaña electoral de Orbán, basada en un elemento que se sigue utilizando también ahora: la construcción del enemigo. En esa época George Soros fue individuado en seguida como blanco, pero la lista de los proscritos se alargó con el paso del tiempo, igual que continuó el ciclo de poder de Orbán: en un principio aparecieron los póster de 2019 contra Soros padre y el entonces presidente de la Comisión Ue Jean-Claude Juncker; en 2023 se repitió la mis ma pauta con sus sucesores: los póster pusieron en el punto de mira a Soros hijo, Alex, y también a la presidenta de la Comisión Ursula von der Leyen. El esquema vino repitiéndose e hibridándose y también se aplicó a la oposición interna. Los póster de la campaña de Orbán para los comicios de 2022 ante todo están en contra: contra el líder de la oposición unida Péter MárkiZay que fue representado al lado del antiguo primer ministro Ferenc Gyurcsány. También fue utilizado como ganzúa contra la cumbre Ue, con la que el autócrata húngaro en realidad quisiera pactar, mientras pueda, para movilizar ante todo los fondos bloqueados. La bien ensayada“fórmula Finkelstein” fue aplicada en toda Europa por las formaciones amigas de Orbán. En algunos casos fue importada como una suerte de corta y pega. Es suficiente observar al líder de la Liga Matteo Salvini imitando desde hace años los ataques de Orbán contra George Soros, que el ministro italiano definió hace siete años«especulador sin escrúpulos»; o, más recientemente, a la Presidenta del Consejo Giorgia Meloni que, para justificar las intromisiones de Elon Musk, el hombre más rico del mundo, en la campaña electoral alemana, arremetió contra Soros(precisamente como Elon Musk): «No me consta que Elon Musk financie partidos, asociaciones o representantes políticos; esto en cambio sí lo hace George Soros», declaró durante la rueda de prensa de finales de año, que en realidad se aplazó a principios de 2025. Estas evocaciones son un timbre de alarma que avisa sobre la importación de un manual estratégico común, según el testimonio de la directora Balogová desde Eslovaquia: incluso antes de la arremetida del primer ministro eslovaco contra la televisión pública,«que Fico se inspiró en Orbán me pareció claro por primera vez cuando expuso su narración anti-Soros, manteniendo que Soros estaba financiando las protestas y a nosotros», comenta.«Desde entonces ha venido utilizando todo el manual estratégico de Orbán». El uso de la fórmula negativa de la construcción del enemigo vertebra toda la propaganda de la ultraderecha, hasta llegar a ser el espinazo de toda construcción retórica. Son incontables las intervenciones de Giorgia Meloni, cuando ya presidenta del Consejo e instalada en el poder, cuya estructura, cuales que sean los temas, se basa en la oposición a lo que ella tilda de“izquierda” victimizándose y evocando un antagonismo constante: «Alrededor de los que no eran de izquierdas había una suerte de cordón sanitario, una conventio ad excludendum», dijo por ejemplo en la kermés de Atreju de 2024. 6 Friedrich-Ebert-Stiftung e.V.
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El guion iliberal : así se "orbanizó" el discurso público en Europa
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