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El guion iliberal : así se "orbanizó" el discurso público en Europa
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5. Una máquina de alcance internacional Antes de seguir explorando los asaltos a los derechos a escala internacional merece la pena reconstruir los mecanismos de intercambio y coordinación. De hecho, una galaxia de centros de estudios relacionados con la ultraderecha se encarga de alimentar constantemente formaciones políticas diversas: esto permitió que repre­sentantes de Fratelli dItalia o del PiS siguieran reunién­dose en actos públicos con el gobierno de Hungría incluso en 2022, cuando la postura de Orbán respecto de Moscú pudo haber incomodado a una Giorgia Melo­ni en pleno ascenso detrás de la máscara de atlantista. Además la red trabaja para producir planes de acción, igual que MCC y Ordo Iuris, que redactaron el plan para elgran reset de la Ue. Ordo Iuris, que a su vez forma parte de la red del Congreso mundial de las familias, desempeño un papel activo tanto en la cruzada anti­lgbt en Polonia, como en el ataque contra el derecho de aborto y las batallas pro-vida. Ya en 2016 el líder del Pis, Jarosław Kaczyński, admitió haberse inspirado en Ordo Iuris cuando intentó endurecer la prohibición de abortar. Sin embargo, el corazón de la red sigue siendo el centro de estudios Mathias Corvinus Collegium (MCC), un dispositivo de poder blando según el modelo de Orbán que incluso tiene sede en Bruselas, cerca de las sedes de las instituciones europeas(de hecho«ocu­par Bruselas» fue la consigna de Orbán en las últimas elecciones europeas). «Fuimos nosotros quienes ayudaron a los agricultores de los diversos países europeos a conectar entre ellos para armar la protesta», se jactó Frank Füredi, director de la avanzadilla de MCC en Bruselas, en una entrevista que me dio en abril de 2024. La«guerra cultural» es una de sus expresiones pre ­feridas. MCC lleva décadas existiendo como institución educativa privada, pero Orbán la transformó, además de financiarla generosamente. El Mathias Corvinus Colle­gium se extendió a las áreas rurales de Hungría y en 2022 incluso los confines nacionales se le antojaron estrechos. La sede de MCC en Budapest es primeramente un lugar de conexiones políticas: en el verano de 2021 mientras Fidesz, tras perder su familia política en la Ue, soñaba junto con Matteo Salvini con la unión de las derechas, Francesco Giubilei fundador de Nazione futura y pro ­piciador de relaciones entre las derechas de Italia y de Hungría estaba en el MCC en Budapest como profe ­sor invitado. La ultraderecha francesa también suele frecuentar el MCC: transcurrió allí la noche electoral de 2022 Nicolas Bay, y pasaron por allí los compañeros más fieles de Zemmour mientras él se preparaba para las presidenciales. El Danube Institute desempeña un papel parecido. Integra a representantes de las dere­chas europea y estadounidense, que en Budapest y en estos grupos ya se sienten como en casa: no es por casualidad que el escritor Rod Dreher(también conoci­do por la experiencia hecha en el American Conservati­ve) se haya mudado a la capital de Hungría recibiendo el encargo dedirector del proyecto de red del Danube Institute. Al otro lado del charco la Heritage Foundation perfec­cionó elProyecto 2025 que, bajo el rótulo de«presi ­dential transition project», quiere realizar a gran escala lo que Orbán hizo en Hungría: plasmar la infraestructura de poder de tal forma que pueda quedarse en manos de Trump. «No nos basta ganar los comicios, ne­cesitamos a la gente adecuada en el lugar adecuado», dice la Heritage arremetiendo contra los« políticos libe­rales». Nazione Futura, centro de estudios cercano a Meloni, organiza actos en Roma junto con Heritage Foundation, mientras la capital húngara acoge sus edi­ciones de la Conferencia de Acción Política Conservado­ra; en 2025 también Polonia organizó su propia CAPC. El entramado de relaciones conecta las capitales euro­peas entre si y con Washington, incluyendo las excur­siones entusiásticas de Tucker Carlson al iliberalismo de Hungría. 10 Friedrich-Ebert-Stiftung e.V.