La situación en la planta rusa de Timashevsk En la fábrica de Nestlé en Timashevsk se producen el Nescafé Gold y la crema helada. En 1999 se fundó el sindicato y, en el año 2000, se negoció el primer convenio colectivo. Al principio, la afiliación era del 98% pero a medida que pasó el tiempo la misma disminuyó, principalmente, a causa de la reestructuración empresarial, que condujo a alto número de despidos y la modificación de muchos contratos permanentes a contratos por tiempo determinado. Con el transcurso del tiempo la gerencia comenzó a obstaculizar el trabajo sindical. Por ejemplo, en el año 2002 se extraviaron las listas de afiliaciones a la organización sindical y los aportes realizados, de modo que tuvieron que confeccionarse nuevamente. La planta de procesamiento de café se construyó a nuevo y se agregaron varias máquinas para la elaboración de helados, sin dejar el espacio de circulación necesario. El espacio quedó extremadamente reducido. El área de llenado de café está tan comprimida que los/as trabajadores/as están obligados a pasar por encima de las cintas transportadoras o por debajo de ellas. Las mujeres en este sector de la fábrica trabajan durante 12 horas permaneciendo todo el tiempo de pie. La situación en la zona de carga de las baterías de las máquinas transportadoras es especialmente crítica por no disponer del espacio suficiente; las baterías se almacenan hasta en 5 niveles. Semejante cantidad de baterías en un espacio tan reducido inducen al peligro de explosión. Los aparatos que cargan las baterías no han sido cambiados, hasta el momento, por otros más seguros. En contra de todas las normas de seguridad, los accesorios se siguen rompiendo y reparando. La gerencia hace caso omiso a las quejas y anunció no poner en marcha los programas anunciados. Tampoco se cumplen los requisitos previstos por las autoridades estatales de seguridad laboral. En el año 2002, el sindicato presentó sus quejas por escrito a la gerencia de Moscú, directamente al ingeniero responsable; tales denuncias aún hoy carecen de respuesta. Luego, con el cambio de gerente de RH en Moscú, la presión hacia la organización sindical se intensificó todavía más. La gerencia de la planta intentó por diversos medios difamar y discriminar al principal dirigente sindical ante las autoridades laborales competentes y desestimar la legitimidad del sindicato. En este sentido, la organización sindical regional aprovechó la oportunidad y demostró que la gerencia estaba equivocada. En marzo de 2003 se celebró un nuevo convenio colectivo. En abril de 2003, sin previa notificación a la organización sindical, se modificaron unilateralmente las jornadas laborales y se afectaron- contrariamente a lo establecido en el convenio – las horas extras y las jornadas reducidas adeudadas por el empleador. En 38
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Desarrollo de la red sindical global en la compañia Nestlé : poder sindical en compañias transnacionales?
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