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La izquierda en Améria Latina y Europa : nuevos procesos, nuevos dilemas
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realidades sociales, lo que ha contribuido a alejarla de algunos sectores de su electorado tradicional. 15 La izquierda, además, debe bus­car una nueva posición respecto al Estado–na­ción y la temática de la identidad nacional. En los últimos cien años, la izquierda ha utilizado al Estado–nación como el instrumento central para lograr sus objetivos políticos y sociales y hasta el momento no ha encontrado un sus­tituto capaz de cumplir esa función. Hoy mu­chas personas esperan que el Estado–nación recupere un papel más activo, actuando como «protector» contra la globalización y no como su ejecutor, como durante los gobiernos de la «tercera vía». Se trata de una tarea compleja: formular un reclamo positivo sobre el Estado– nación, pero sin dejar de profundizar la inte­gración europea. En última instancia, la izquierda debe volver a desarrollar proyectos políticos que beneficien concretamente a su electorado. Durante los úl­timos años, la izquierda ha optado por ubicar los espacios de construcción de políticas ex­clusivamente en la esfera de los temas socio­culturales a través de una interpretación libe­ral de los derechos individuales y los intereses particulares. Al mismo tiempo, las cuestiones económicas, fiscales y político–institucionales (duras) fueron declaradas«zona prohibida». A la luz de la creciente desigualdad y del blo­queo de las posibilidades de ascenso social de las clase baja y media baja, esto tendrá que cambiar. Un dilema adicional: la derecha también se renueva Además de los desafíos señalados, las fuer­zas progresistas deben enfrentar una amena­za adicional: la derecha también se renueva. En los últimos años se ha alejado del neolibe­ralismo radical recuperar espacio en el centro de la sociedad. El«retorno al centro» de los conservadores se observa en varios países: George W. Bush ganó dos campañas electorales con la prome­sa de un conservadurismo compasivo( com­passionate conservatism); los conservadores suecos, bajo la conducción de Fredrik Reinfel­dt, aceptaron no abandonar el Estado social y, de esta manera, ganaron las elecciones contra un Partido Social Demócrata altamente pro­fesional; la Unión Demócrata Cristiana(CDU) alemana, luego de su casi debacle electoral de 2005 resultado de su campaña de inspi­ración neoliberal, ha vuelto a una orientación de centro–derecha más tradicional; en Gran Bretaña, el Partido Conservador, liderado por David Cameron, logró una reorientación muy sorprendente(y exitosa, según las encuestas) que incluyó la promesa de realizar inversiones públicas, mantener el sistema estatal de salud y defender la ecología y el matrimonio entre personas del mismo sexo; por último, durante la campaña electoral en Francia, Nicolás Sar­kozy no sólo recalcó la«dignidad del trabajo» y la laicidad de la república, sino que se refirió también a Victor Hugo y Léon Blum, figuras históricas sagradas para la izquierda francesa. La estrategia del nuevo conservadurismo lig­ht ya no pasa por el rechazo a los objetivos del proyecto de centroizquierda –previsión y solidaridad social con límites, énfasis en la iguadad de oportunidades educativas y en los derechos de las minorías–, sino por un cues­tionamiento al camino elegido para concretas dichos objetivos. Según este enfoque, el Esta­do no es el instrumento idóneo para alcanzar­los, ya que es demasiado costoso e inmóvil. El mercado, la oferta privada y el compromiso voluntario serían más apropiados. Paralelamente, se relativizan las diferencias en materia de política económica y financiera, por lo menos en los países con gobiernos de centroizquierda exitosos. Una vez más, la es­trategia de este nuevo enfoque de la derecha 15 Véase también Cuperus, René,«Populism against Globalisation: A new European Revolt», en Rethinking Immigration and Integration: a New Centre Left Agenda, Policy Network, London, 2007, págs. 101–120. También Hillebrand,«Migration and Integration The errors of the European Left», ibid., págs. 35–44. 11