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La izquierda uruguaya y la hipótesis del gobierno : algunos desafıós polıt́ico-institucionales
Entstehung
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El número de actores es un dato relevante por mismo, por cuanto incide directamente en la velocidad y complejidad del proceso de toma de decisiones, así como en la diversidad po­tencial de posiciones sobre una misma agen­da. Pero el formato(el número de actores) no es el único ni el principal factor que agiliza o complica dicho proceso. Tanto como el forma­to importa la dinámica, la forma de la relación entre esos actores internos. En este sentido el mix que presenta el FA es el menos aconseja­ble: crecimiento del número de fracciones y cre­cimiento de los disensos y de la intensidad de la confrontación entre los mismos. La dinámica interna del FA ha pasado desde una modalidad de competencia entre fracciones predominan­temente cerrada y amortiguada con comporta­mientos unitarios y disciplinados, hacia otra pautada por la competencia abierta e intensa y la recurrencia de los disensos y las rupturas esporádicas de la unidad de acción. Si esto ha sido posible, y hasta(electoralmente) conve­niente desde la oposición, es claro que no po­drá afectar sino negativamente a un gobierno del FA, de donde se deduce que debiera repensarse el sistema de normas que regulan las relaciones intrapartidarias y el procesamien­to de las disidencias. Los desafíos provenientes de la orgánica y del formato organizacional En cuanto a la complejidad y densidad de la es­tructura y del funcionamiento del FA, estas son el resultado del proceso de institucionalización partidaria del FA en los últimos quince años. Esta institucionalización partidaria, por la que el FA pasó de ser una coalición de partidos a un parti­do propiamente dicho, en el que los partidos fun­dadores se transformaron en fracciones de un partido frenteamplista, se cristalizó organizati­vamente en la actual estructura y reglas de fun­cionamiento del FA. Este proceso de transfor­mación en partido se produjo simultáneamente al gran crecimiento electoral del FA. Por ello, resulta paradójico constatar que el FA ha evolu­cionado hacia un«partido de ciudadanos» pero lo hizo consolidando una estructura orgánica que se corresponde más bien a un«partido de mili­tantes». A ello se agrega el hecho de que, por razones que tienen que ver con la génesis plural del FA, existe un sistema de garantías y contrapesos basado en la exigencia de mayorías especia­les para ciertos temas 5 , lo cual complica y enlentece aún más el proceso de toma de de­cisiones y el funcionamiento cotidiano de la or­ganización. El actual organigrama interno es fruto de una transacción entre dos criterios distintos que quedó consagrada en los estatutos vigentes aprobados en 1993: por un lado la lógica de la representación fraccional, por otro la de la par­ticipación de las llamadas«bases». La elección de los órganos de dirección –en base a ambas lógicas– se realiza en instancias internas abier­tas pero limitadas a los adherentes(existe la afiliación«automática» en el momento de vo­tar) y separadas en el tiempo de las elecciones nacionales(tanto de las primarias como de las legislativas y presidenciales). Estas elecciones internas abiertas se realizan cada cinco años, dos años antes de las elecciones nacionales (se han realizado en setiembre de 1997 y en mayo de 2002). En ellas los afiliados eligen a los miembros del Plenario Nacional y de la Mesa Política. El 50% de los cargos elegibles(144 en 150 en Plenario Nacional y 27 en 30 en la Mesa Política) corresponden a representantes de las fracciones(72 en 144 en el caso del Ple­nario Nacional y 15 en 27 en el caso de la Mesa Política) y el 50%(los restantes 72 y 12 cargos respectivamente) a los representantes de las «bases»(las 18 Coordinadoras Zonales de Montevideo y los 18 Plenarios Departamenta­5 Por ejemplo el ingreso de nuevos grupos. Esto es lo insólitamente ha impedido durante 10 años la formalización del ingreso a la dirección del Frente Amplio de la Corriente Frenteamplista, que en verdad no es un ingreso strictu senso de un grupo que viene de afuera del FA, sino una fracción surgida dentro del propio FA a partir del nucleamiento de exmiembros del PCU. 16