46 Carmen Luisa Roche/Jacqueline Richter de hacer uso de los órganos de justicia para reclamar derechos o resolver conflictos, tampoco se trata de pensar que las soluciones que buscan lograr el acceso a la justicia puedan remediar la injusticia social. Por esta vía no puede pretenderse solucionar los problemas sociales que enfrentan los sectores de escasos recursos, sobre todo en una sociedad desigualitaria. Sin embargo, un mejor y más igualitario acceso a los órganos y mecanismos que sirven para hacer efectivos los derechos ciertamente contribuye a elevar la calidad de la justicia en una sociedad y a lograr una mayor equidad social y moral, al incidir en“el poder que las personas deben ganar sobre sus vidas, individual y colectivamente”(D’Elia y Maingón, 2004). De aquí la importancia de luchar por un mejor acceso a la justicia en los países en desarrollo, que se acrecienta aún más si aceptamos, como lo sostienen David y Louise Trubek(1981), que detrás del enfoque del acceso, que aparenta centrarse sólo en problemas“técnicojurídicos” relativos al derecho a una tutela judicial efectiva, a las maneras de asegurar el derecho a la defensa o a la representación y asesoría jurídica y a la organización de los tribunales, se encuentran cuestiones básicas de poder e igualdad en la sociedad. Señalan estos autores que detrás de esos detalles técnicos está la aspiración a lo que se ha llamado“justicia cívica”, es decir, la oportunidad para todos los ciudadanos de participar en la vida de la sociedad de la cual forman parte. E insisten en destacar que la idea de que todos los ciudadanos deben tener plenas e iguales oportunidades de participar en el ámbito público está en la base de la teoría democrática y de la práctica republicana. Desde una perspectiva de promoción del desarrollo humano que incluye la equidad, como“igualdad de oportunidades orientada por las diferencias”, lo que implica reconocer la necesidad de pasar de una igualdad formal a una igualdad real, lo dicho anteriormente sobre la importancia de luchar por un mejor y más equitativo acceso a la justicia, adquiere aún mayor relieve. Ahora bien, la noción misma de“acceso a la justicia” no está exenta de problemas. Cappelletti y Garth, en su conocidísimo trabajo El acceso a la justicia. La tendencia en el movimiento mundial para hacer efectivos los derechos , publicado por primera vez en 1978, señalan que en esa frase se incluyen dos propósitos básicos del sistema jurídico, entendiendo por tal el sistema“por el cual la gente puede hacer valer
Einzelbild herunterladen
verfügbare Breiten