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Los cuidados de la niñez : un desafío para la transversalidad de género en el Estado uruguayo, 2005 - 2009
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V. Reflexiones finales y desafíos a futuro Luego de este recorrido por los procesos de construcción de los cuidados como tema de políticas y su inserción en la agenda de gobierno de la izquierda uruguaya, volvamos al programa que presentó el fa en el marco de la campaña electoral hacia su segunda administración. Ahora parece bastante evidente que el lugar que ocupa el tema de los cuidados en ese programa resultó más de la incidencia exitosa de las feministas frenteamplistas en su elaboración que de una real interiorización del tema por la fuerza política. ¿Cuáles serían, entonces, los principales desafíos para avanzar en la agenda de polí­ticas de cuidados con equidad de género de cara al nuevo gobierno frenteamplista? No hay fáciles repuestas a esta pregunta, no solo por la complejidad del tema sino por la coyuntura en la cual se plantea. Sin duda, el gobierno presidido por Mujica tendrá una impronta distinta de la del gobierno de Vázquez, reflejando en mayor medida las orientaciones ideológicas del Movimiento de Participación Popular( mpp ). Por otro lado, la importancia que tuvieron las feministas en cargos públicos para la promoción de la agenda plantea la interrogante de si la próxima administración tam­bién incluirá una presencia estratégica de mujeres dispuestas a defender los avances ya logrados y avanzar en la concreción de nuevas políticas. Un claro desafío para las integrantes del triángulo de empoderamiento que surge del análisis presentado aquí es cómo lograr que la nueva administración el salto cualitativo de una incorporación discursiva del tema a una sustantiva. Es una meta compleja en tanto en principio implicaría resolver diferencias conceptuales funda­mentales que probablemente se agudicen en el próximo período si consideramos la posición adoptada por los legisladores del mpp frente a algunos temas centrales de la agenda de género en esta última legislatura. Tal vez tenga más posibilidad de éxito una estrategia de incidencia que evite las con­frontaciones ideológicas y busque centrar la discusión en el nivel pragmático. Esto significa un desafío no menor: las propias feministas reconocen lo complejo que es traducir sus planteos en medidas concretas, especialmente cuando se pretende que el conjunto de políticas de cuidado se articulen en un sistema único nacional que a su vez sea un pilar de una nueva matriz de bienestar cuyos contornos están todavía en proceso de definirse. Pero también cabe recordar que para esta tarea ya existe un insumo de suma importancia: los numerosos conocimientos generados a partir de los esfuerzos realizados en los últimos años por mapear la actual situación de los cuidados y las políticas y servicios existentes, que identifican las demandas actuales de cuidados que tienen distintas familias y proyectan sus necesidades a futuro, y por sistematizar experiencias de otros países. Además, se presenta un doble desafío en el plano organizativo. En primer lugar, como se ha señalado en el estudio, hasta ahora la articulación entre las distintas actoras integrantes del triángulo de empoderamiento ha sido más bien ad hoc y 57