El rol de los bancos centrales: Control de la inflación versus estabilidad financiera, crecimiento económico y empleo El papel de los bancos centrales en las economías más avanzadas ha cambiado sustancialmente desde que comenzó la crisis. Tradicionalmente las autoridades monetarias se han encargado de influir sobre las tasas de interés con el objeto de contribuir a la estabilidad de precios, así como servir de prestamistas de último recurso mediante el aporte de liquidez a las instituciones financieras con problemas. Pero desde 2008 estas instituciones han asumido funciones regulatorias, de estabilizadores de los sistemas financieros y de operadores cuasi-fiscales, que incluyen la provisión de fondos para resolver problemas de solvencia y liquidez, tanto a instituciones financieras como a gobiernos. El desempeño de este tipo de actividades ha llevado a muchos a replantear los temas referidos al rol de la política monetaria, la autonomía de los bancos centrales y la relación con la gestión de la política fiscal(Buiter, 2012). Claramente, el Banco Central Europeo se vio forzado a ejercer este nuevo rol, catalogado por muchos como ilegal, dado el vacío fiscal en la Euro Zona. En el caso de los Estados Unidos, el Banco de la Reserva Federal tuvo que actuar dada la inmovilidad a la que llegaron las instituciones fiscales en ese país como consecuencia de la diatriba que ha acompañado la campaña electoral. Los riesgos para la sostenibilidad del crecimiento a mediano y largo plazo, provocados por los temores de que se desarrollen expectativas inflacionarias, han llevado a proponer medidas para devolver a los bancos centrales a sus funciones tradicionales y que abandonen las prácticas no convencionales que han aplicado en los últimos tres años. Se considera que la aceleración de las expectativas inflacionarias, estimuladas por las amplias inyecciones de dinero que se han producido en el contexto de la“Gran Recesión” y la crisis europea, pueda erosionar la reputación de los bancos centrales, un activo demasiado valioso para la estabilidad económica y el crecimiento económico sostenido. El tema de cuándo y cómo debe producirse un cambio en las funciones y la estrategia de los bancos centrales tiene una importancia crítica. Cualquier señal generada por los bancos centrales de un cambio estratégico, se reflejará incrementando los rendimientos de los bonos a largo plazo, lo que podría aumentar las tasas de interés en forma prematura y con ello arriesgar aún más la posibilidad de dejar atrás la recesión. Otras funciones no convencionales que han sido asumidas por los bancos centrales en el contexto de las crisis recientes son las referidas a la regulación financiera, tanto a nivel macro como microeconómico. Hay bastante unanimidad de criterios en torno a la idea de que estas actividades crean importantes conflictos de intereses que afectan la capacidad del los bancos centrales para desarrollar una eficiente política monetaria. 11
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La gran recesión y la crisis europea : lecciones y dilemas de la política económica
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