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La gran recesión y la crisis europea : lecciones y dilemas de la política económica
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capacidad de ajuste ante eventuales nuevas recesiones en los mercados mundiales. Cabe esperar, si el ambiente externo se torna desfavorable, que la atención de los problemas estructurales será diferida en aras de atender las prioridades de los ajustes de corto plazo. Así los temas vinculados a la baja productividad y elevada dependencia de la producción primaria recibirán menos atención por parte de los gestores de la política económica. Los organismos financieros multilaterales deberían diseñar sus programas de financiamiento con el objeto de minimizar estos efectos. La profundización de la crisis europea afectaría en forma directa a América Latina, especialmente por la vía de la conexión de los sistemas bancarios locales con los de la Zona Euro. Por ello la relevancia interna de los bancos europeos, sobre todo los españoles, es otro factor que los gobiernos de la región deben atender con prioridad. Si bien la mayoría de estos bancos se financian localmente y no dependen de los aportes desde sus casas matrices, no están exentos de los efectos de las medidas que apliquen los reguladores en los países de origen y que podrían implicar importantes restricciones al financiamiento. Además, los bancos europeos han dejado de ser compradores para transformarse en vendedores de activos en los mercados latinoamericanos, hecho que podría tener efectos muy perjudiciales si la crisis europea empeora. Las políticas macro-prudenciales(aumentos del encaje legal, limitaciones al endeudamiento externo con fines considerados inconvenientes, la fijación de requerimientos de capital más exigentes para ciertos tipos de préstamos, etc.) han sido útiles para proteger los tipos de cambios y evitar el surgimiento de burbujas especulativas, pero se ha advertido que estas medidas no pueden sustituir permanentemente las reformas estructurales requeridas para desarrollar y profundizar los mercados financieros locales. Como ya se mencionó, la flexibilidad del tipo de cambio es un instrumento básico de política económica que ha dado muestras de eficiencia en las crisis recientes. Pero es evidente que no todos los países pueden permitirse el manejo de un régimen de cambio flexible. Hay fuertes requerimientos institucionales que acompañan a un sistema de cambio flexible, en especial la autonomía, credibilidad y capacidad técnica del banco central y la confianza en la autoridad fiscal. Desarrollar estas capacidades institucionales es un tema clave en la agenda de reformas estructurales en América Latina. Un tema final: Crisis y teoría económica Más allá de las lecciones y dilemas de política económica, la discusión actual está erosionando las bases de las concepciones económicas predominantes en los últimos cuarenta años en el ámbito académico. El pensamiento económico dominante hasta hoy ha sido desarrollado sobre la creencia de que los mercados tienden necesariamente a la eficiencia, el equilibrio y la estabilidad, especialmente los mercados financieros. Todas estas creencias han sido amplia y profundamente cuestionadas desde 2008 ante la 16