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Montevideo construyendo equidad : una mirada de género desde los presupuestos
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11 L a perspectiva de género y los presupuestos Los esfuerzos por transversalizar la perspectiva de géne­ro en las políticas públicas comienza a requerir de la evalua­ción de resultados. Así, se han ido desarrollando diferentes estrategias que ponen el énfasis en los aspectos presupuestales de las políticas. Cada una de estas iniciativas se reconoce como parte de una concepción más global que procura impactar sobre las desigualdades de género. En este camino, se han comenzado a desarrollar análisis de los«presupuestos sensibles al género». Estos reconocen su origen en la auditoría de los presupuestos gubernamentales para determinar su repercusión sobre las mujeres y niñas. Reci­bieron el nombre de«presupuesto de las mujeres» 4 . Actual­mente son intentos por desagregar el presupuesto general de un gobierno atendiendo al impacto sobre las mujeres y los hom­bres, y entre los diferentes grupos de mujeres y hombres. Este tipo de análisis apunta a cuantificar, pero antes que ello, a visibilizar los aspectos que han quedado«ocultos» en el diseño e implementación de políticas. En este sentido ope­ran en un plano político, y buscan sensibilizar y crear opinión sobre la necesidad de usar los presupuestos como palancas de equidad. Los presupuestos que se componen de ingresos y gas­tos, tienen impactos significativamente diferentes sobre las mujeres y los hombres. En ocasiones estas diferencias se muestran plausibles ya que están justificadas por alguna meta de carácter político. En otras responde simplemente a la«ce­guera de género» que implica creer que puede existir neutrali­dad en este sentido. La formulación del presupuesto ignora, frecuentemente, el sistema de roles, responsabilidades y ca­pacidades de hombres y mujeres, que coloca a éstas en una posición subordinada, con un poder económico, social y po­lítico menor al de los hombres. Se puede decir que el presupuesto –que es un reflejo de los valores de un momento de una sociedad– premia y castiga a determinado sector de hombres y mujeres en función de una valoración más o menos explícita. Un buen ejemplo son los presupuestos de la Sudáfrica del apartheid: ellos reflejaron las prioridades de aquella sociedad, basada en la separación ra­cial, las condiciones del capitalismo y el patriarcado. El presupuesto es el instrumento más importante de polí­tica económica para el gobierno y, como tal, puede ser una herramienta poderosa para transformar a un país, o a un muni­cipio, en términos de equidad. El análisis del presupuesto con un enfoque de género, busca determinar si el presupuesto de un gobierno integra la perspectiva de género en todas las políticas, planes y progra­mas o si, en nombre de una supuesta«neutralidad» y de un enfoque tradicional de los roles de las mujeres, no se conside­ran sus derechos y necesidades. Muchas batallas por la igualdad de género se han desa­rrollado en el terreno de las«reglas de juego», buscando pre­sionar por la redefinición de las prioridades de los gobiernos de forma tal que se reduzcan las brechas de género. En este sentido, el análisis y también la elaboración de los presupues­tos públicos, ha empezado a ser un campo importante, en la medida que reflejan las prioridades de los gobiernos, determi­nan el acceso de la ciudadanía a bienes y servicios públicos, y son –no debe olvidarse– mecanismos de redistribución e in­clusión(o exclusión) social. En este sentido, el análisis de los presupuestos con una perspectiva de género, ha sido encarado también como una herramienta de rendición de cuentas, en la medida que permi­te visualizar la retraducción de los compromisos asumidos con las mujeres en expresiones presupuestales. Parece obvio 4 Rhonda Sharp(para publicación en 1999),«Presupuestos de Mujeres», en el Dictionary of Feminist Economics de Meg Lewis y Janice Peterson (editoras), Nueva York: Edward Elgar.