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Montevideo construyendo equidad : una mirada de género desde los presupuestos
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boración de propuestas y proyectos– incluye el enfoque de género como un componente transversal. Por otra parte, esta perspectiva ingresa en los proyectos por la vía de los cooperantes, para quienes se ha integrado de tal manera, que se constituye un pre–requisito. En el caso de la Comunidad Europea existe un marco de referencia común donde las con­sideraciones de género son parte ineludible. Por ello no es de extrañar que tres cuartas partes de los recursos ingresados por esta vía se destinen a programas que incluyen la perspectiva de género o focalizan en las mujeres como parte de un proceso de igualación de oportunidades. En términos monetarios, esto significa$ 43.809.915. Algunas de estas propuestas merece un destaque parti­cular, ya que se trata de proyectos de fuerte impacto, sea por su posibilidad de reformular las estructuras urbanas y el signi­ficado del territorio, sea por la generación de ingresos y experticias en la población beneficiaria, o por otras dimensio­nes permeadas por la inequidad de género. Estos aspectos remueven las estructuras de roles de los hombres y las muje­res, las visiones sobre sus posibilidades, y procuran el empoderamiento de sectores tradicionalmente desprovistos de poder. A modo de ejemplo podemos citar al Proyecto«Políticas Sociales Urbanas: una propuesta para la integración social en áreas centrales»(Ciudad Vieja Renueva) que se desarrolla en el marco de la Red URB–AL. Su presencia ya es notoria en esta zona deprimida de la ciudad, que fuera casco central. El mejo­ramiento del entorno a través del restauro y rehabilitación del patrimonio histórico y urbano, se ha implementado con una perspectiva de género, integrando a jóvenes menores de 29 años, mujeres jefas de hogar y desocupados recientes mayo­res de 40 años que han recibido una capacitación específica. Todos son residentes de la Ciudad Vieja. Otro ejemplo es el proyecto de«Mejoramiento Urbano y Desarrollo de la Zona Oeste de la Ciudad», asentado en Santia­go Vázquez, que involucra aspectos urbanísticos, viales, paisajísticos, culturales y productivos apuntando al desarro­llo local apoyado en el eco–turismo. La propuesta integra ac­ciones positivas –principalmente centradas en las mujeres rurales– así como también proyecta atendiendo a las especificidades de los pobladores y los diferentes actores. En otra línea, se puede señalar el Proyecto«Barrio 25 de Agosto Re–asentamiento Poblacional con Recuperación de Valores Ambientales» que apoyó el Ayuntamiento de Barcelo­na. Se proponía vincular la actividad residencial a la actividad productiva de los pobladores y pobladoras. Como lo expresa su nombre se buscó recuperar áreas deterioradas desde el punto de vista ambiental para toda la ciudad. En el marco de esta propuesta se construyeron 80 módulos para realojo, donde por primera vez se fijan cupos para jóvenes mujeres en las tareas de construcción. Este proyecto está a cargo a Tacurú. Un punto de resumen sobre los aportes vía cooperación internacional Los proyectos financiados con fondos de la cooperación internacional apuntan a reforzar emprendimientos que, con los recursos presupuestales de la IMM, no sería posible solventar en su totalidad. Así, se han cubierto áreas de relevancia social, 41 económica, política y ambiental en los últimos años; se han realizado inversiones en infraestructura; ha posibilitado inter­cambios; y también la incursión en experiencias novedosas que pueden tomarse como«piloto», a efectos de evaluar su posible replicación. En muchos casos, estos recursos han apoyado la incor­poración de nuevos enfoques en el trabajo e intervenciones municipales. Así, se ha reforzado la integración de considera­ciones de género, de aspectos vinculados al cuidado y preser­vación del medio ambiente, y de un enfoque integral en una parte importante de las intervenciones. Esto ha colaborado y potenciado las iniciativas que surgen desde diversas áreas del propio aparato municipal, que han encontrado en estos financiamientos un apoyo para su puesta en marcha; funda­mentalmente aquellas iniciativas que encuentran en el desa­rrollo local un centro de interés. La trasversalización de la perspectiva de género ha en­contrado en los recursos extrapresupuestales que ingresan a través de la cooperación internacional, un medio que permea los diferentes servicios y áreas municipales que no la tenían incorporada previamente. En todos los casos vale destacar también, el rol que juegan jerarcas, técnicos y técnicas, fun­cionarios y funcionarias municipales que se apropian de ésta perspectiva y promueven la profundización de las acciones tendientes a propiciar una mayor equidad entre mujeres y va­rones, a la hora de implementar las propuestas. La existencia del PIOD, si bien no opera explícitamente en esta área, se imbrica con las líneas y enfoques de trabajo que provienen de la cooperación internacional. Varios servi­cios municipales que trabajan con esta perspectiva encuen­tran en los proyectos un refuerzo financiero y un respaldo legitimador. P Las Adultas Mayores La Comisión del Adulto Mayor, al igual que la de Discapa­citados, Infancia, Juventud y la de la Mujer, se integra al De­partamento de Descentralización. Su objetivo apunta a forta­lecer la inclusión social, a través del nucleamiento y la sociali­zación de este importante sector de la población. Busca evitar la discriminación y el aislamiento, que se identifican como «factores de riesgo» para su calidad de vida. Cabe señalar desde ya que, si bien sus acciones se enfo­can hacia una población particularmente femeneizada, ellas no están expresamente orientadas a trabajar desde la pers­pectiva de género. Sin embargo, la presencia de mujeres en las actividades que generan lazos sociales, es notoria: de acuerdo a la información manejada por la Comisión del Adulto Mayor, cerca de un 90% de los participantes son mujeres. Recorde­mos además que, en Montevideo, entre los mayores de 60 años las mujeres representan el 61.5%. La Comisión opera con un presupuesto que sostiene prin­cipalmente el propio funcionamiento de la oficina. El gasto en servicios personales representó el 73% del presupuesto total ejecutado en el 2003. La proporción entre los recursos presu­puestados para el funcionamiento y los destinados a accio­nes específicas no parece la mejor, sobre todo porque esta Comisión no capta recursos extrapresupuestales(Cuadro 20).