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Hacia una agenda alternativa para la exigibilidad de los derechos humanos de la población reclusa
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1.3. Identificación y dimensiones de los principales derechos humanos violentados Nadie en Venezuela desconoce lo que sucede en las cárceles del país: hacinamiento, insalubridad, ocio, drogas, corrupción y violencia, traducida en huelgas, motines, tenencia de armas, muertes, heridos y secuestrados, en fin, violación de todos los derechos humanos de los internos. En Venezuela la violación de los derechos humanos de los reclusos no es un fenómeno reciente. De hecho, ha sido una práctica consuetudinaria en los últimos 50 años, conforme se puso de manifiesto en la mencionada investigación académica, la cual revela el sistemático incumplimiento de los derechos a la vida, integridad personal, salud, educación, trabajo, etc. En efecto, la gestión programática del Ministerio de Justicia, durante esos años, en las áreas de educación, trabajo, salud y asistencia social, aspectos básicos para lograr la exitosa reinserción social del recluso y para garantizar sus derechos humanos, obtuvo mediocres resultados, tanto cuantitativos como cualitativos, tal como se desprende del análisis de estos aspectos realizado en la investigación. En este documento se analizará la violación de los siguientes derechos básicos como: a la vida, integridad personal, salud, educación, trabajo y debido proceso. 1.3.1. Derecho a la vida e integridad personal La violación del derecho a la vida y a la integridad personal se concreta a través de una cada vez más creciente violencia carcelaria. Dicha violencia es pluridimensional, pues se manifiesta de cuatro formas: la ejercida por el propio Sistema de Administración de Justicia Penal, que se concreta a través del retardo procesal, ausencia de defensores públicos, comida insuficiente, el estado ruinoso de los establecimientos, falta de higiene y de atención médica; la ejercida por el personal penitenciario, que se realiza a través de los malos tratos a los reclusos, cobros indebidos, trato vejatorio a las visitas; la ejercida por los internos entre, que serían los pagos por protección, reducción a la condición de esclavitud, chantajes, extorsiones y todo tipo de delitos cometidos por unos internos contra otros(homicidios, lesiones, hurtos, atracos, violaciones, etc.) y la ejercida por los reclusos en contra de la autoridad, manifestada a través de resistencia a órdenes y requisas, motines, huelgas, fugas y secuestro de familiares. Ninguna de estas formas de violencia es nueva, pues estudios académicos ya las analizaron en los años 70 del siglo pasado 2 , aun cuando, en aquel momento, el fenómeno no tenía ni remotamente las dimensiones cuantitativas ni las características cualitativas que presentan hoy 3 . Este flagelo, sin duda, se ha agudizado en los últimos 20 años, con un saldo de muertos y heridos realmente escandaloso e inaceptable. Venezuela tiene hoy las cárceles más violentas de latinoamérica. En efecto, es sobradamente conocido por todos los especialistas e interesados en la materia, que según datos del Observatorio de Prisiones, entre 1999 y 2009, han fallecido en los establecimientos penales del país 4.030 reclusos, es decir, un promedio anual de 366 hombres. En el mismo lapso resultaron heridos 16.069 2 Se trata de la obra de Mirla Linares Alemán,El Sistema Penitenciario Venezolano(1975) y de la investigaciónLa violencia en la cárcel venezolana, realizada por Tosca Hernández, Luís Bravo Dávila y Mirla Linares en 1974. 3 En efecto, las investigaciones revelan que en los años 1972 y 1973 murieron en riña 32 reclusos, 16 en cada año; fueron lesionados en riñas 129 internos en 1972 y 145 en 1973. El año 1974 fue considerado, en aquel entonces, como el más sangriento de la historia penitenciaria del país, habiendo sido escenario de huelgas de hambre, motines, fugas, muertes y lesiones. 7