Druckschrift 
Ni premio ni castigo : inversión, mecanismos y procedimientos de asignación de la publicidad oficial en Uruguay ; estándares de protección de la libertad de expresión para una regulación democrática de este recurso estatal
Entstehung
Einzelbild herunterladen
 

III. Acceso a los datos utilizados III.1. Motivación de la presente investigación El 26 de julio de 2011 las organizaciones gre­miales y sociales con mayor representatividad y trayectoria en el ámbito de la comunicación realizaron el seminario«¿Qué está pasando con la asignación de publicidad oficial» en la Antesala de la Cámara de Senadores del Po­der Legislativo, con la presencia de legislado­res de todos los partidos. Allí se agendaron varias preocupaciones respecto a la actual si­tuación de la asignación de publicidad oficial. En esa oportunidad las autoridades de la Or­ganización de la Prensa del Interior(OPI) ex­hibieron las primeras cifras y datos sobre una inequidad en el reparto de la asignación de pu­blicidad mirada desde la perspectiva Montevi­deo-Interior. Se denunció en ese marco que la prensa de Montevideo concentraba más del 95% de los ingresos publicitarios, cuando los diarios del interior en su conjunto tienen mayo­res tirajes que los de la capital en su conjunto. ¿Cómo se construye un sistema de medios que atienda el derecho de las sociedades a recibir buena información? ¿Cómo se asegura la supervivencia y el desarrollo de medios que hoy son marginales en el sistema pero apor­tan mucho, por ejemplo, diversidad? ¿Cómo se preserva a la prensa escrita, gran producto­ra de la agenda de noticias de interés público, en un momento de caída de las ventas y cam­bio tecnológico? Los medios comunitarios, los de cercanía: ¿Están condenados a ser pocos, pobres y pequeños? Hay que atender tanto al sistema de libertades como a la propiedad de los medios y su finan­ciamiento para entender el sistema mediático. Hay un núcleo duro, concentrado, hegemóni­co y una periferia de medios diversos, inde­pendientes y plurales, de propiedad dispersa o social, pero(generalmente) pobres y peque­ños. Por ejemplo, en la televisión comercial abierta, tres grupos económicos concentran el 95,5% de las audiencias a escala nacional. (Lanza y Buquet, 2011). En el actual sistema de medios en Uruguay hay una clara hegemonía del sector privado-comer­cial, que sigue la lógica del mercado, ante la au­sencia de normas anti-concentración. Salvando las distancias económicas, reproducen la es­tructura económica que generaron poderosos de la comunicación como Rupert Murdoch en 15