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Sindicalismo latinoamericano y política de género
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importante[]. No era yo la única que habla­ba, acompañaban la discusión, opinaban, noté como una evolución, no si porque era políti­camente correcto, pero empezaba a sentir que se incorporaba de manera más fácil». 66 ¿A qué conclusiones llegar en cuanto a la incorporación de la perspectiva de género como eje de las organizaciones consideradas? a) Queda evidenciado que la transversalidad de género está presente tanto en el dis­curso como en documentos sindicales. Aparece en programas, resoluciones de congresos, campañas de lucha. Fue ex­presada por las y los entrevistados como un objetivo a alcanzar. En ese sentido, es correcto concluir que hay en general una percepción de que es importante y estra­tégico que las organizaciones asimilen gé­nero como un eje de su política. b) Sin embargo, se mantiene la duda de cuánto se ha entendido sobre qué significa transversalidad de género. Es decir, más allá de su adopción en el discurso, en las resoluciones, en algunas prácticas, ¿cuál es la incorporación efectiva de esa pers­pectiva como eje de la construcción e im­plementación de la política sindical? ¿En qué medida los colectivos de dirigentes tienen presente el análisis de género cuan­do definen las líneas de actuación sindical de sus organizaciones? Las entrevistas apuntaron una distancia entre esos dos ámbitos. c) Construir la política sindical desde la pers­pectiva de género en el sindicalismo es aún predominantemente un compromiso de las mujeres que están involucradas con la política de género; las que integran los comités directivos de las organizaciones inciden en ese espacio para que se adop­ten resoluciones con enfoque de género. Las propuestas nacen mayormente de las instancias de mujeres o de género. d) Las propuestas presentadas por las sindi­calistas son muchas veces aprobadas por el conjunto, pero no necesariamente como resultado de un convencimiento colectivo al respecto sino también porque se hace cada vez más difícil oponerse a propues­tas que apuntan a la igualdad de género. Aprobarlas no significa automáticamente entenderlas, aceptarlas o comprometerse con su realización(el sindicalismo está lleno de resoluciones no cumplidas). El efecto es un discurso y unas resoluciones que toman en cuenta la perspectiva de género, pero una práctica que solo lenta­mente y en casos específicos encuentra correspondencia con lo que está escrito o dicho. e) Es innecesario aclarar que la existencia de resoluciones con enfoque de género es fundamental. En primer término, son la demostración de que la organización ha tomado una posición política al respecto. Segundo, asumir una deliberación política implica compromiso y rendición de cuen­tas; si bien es cierto que hay muchas re­soluciones no cumplidas, deliberar y no cumplir es una actitud que descalifica a la organización. Tercero, llegar a una resolu­ción congresual o del comité directivo es el resultado de un proceso interno de debate y negociaciones, que pudo haber tenido mayor o menor intensidad pero indudable­mente tuvo lugar, lo que quiere decir que el tema entró en la dinámica política. f) Sin embargo, si este es un paso estratégi­co imprescindible, no es todo el camino. La otra faz es la implementación de las resoluciones tomadas y los cambios en la práctica de las organizaciones. Es la de­cisión de los comités directivos de invertir en la transformación de la forma de pensar y hacer la política sindical, para que esté 66 Entrevista concedida para este trabajo(13/11/08). 38